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La legislación nuclear está constituida por un amplio conjunto de leyes, reglamentos, normas, instrucciones, etc., dirigidos a regular el sector y proteger a las personas, la propiedad y el medio ambiente por la utilización de la energía nuclear en la industria, medicina, agricultura, investigación y otros campos. Por otra parte, y dado el notable grado de globalización alcanzado hoy y el hecho de que los materiales radiactivos que pudieran escapar al medio ambiente pueden ser transportados por los agentes meteorológicos a través de las fronteras transnacionales, han sido necesarios una gran variedad de Convenios Internacionales. Éstos aseguran la protección de las personas, la propiedad y el medio ambiente sea cual fuere la ubicación de las instalaciones nucleares o radiactivas, o el recorrido de los transportes de materiales radiactivos o fuentes de radiación, y los lugares donde puedan producirse daños nucleares. La legislación de cada país debe recoger los derechos y obligaciones derivados de los Convenios de los que ese país es parte.
La mayor parte de los países se han comprometido a utilizar la energía nuclear solamente para usos pacíficos. Este compromiso, recogido en el Tratado de No- Proliferación, firmado por casi todos los países del mundo, incluidos, con un régimen especial, los que ya disponen de armamento nuclear, lleva consigo un sistema de inspecciones por el Organismo Internacional de Energía Atómica de las Naciones Unidas, para asegurar su cumplimiento.
El núcleo se propone en este número explicar, de forma sencilla y sin pretensiones de cubrir rigurosamente todos los instrumentos legales existentes, las motivaciones de los principales aspectos de la legislación nuclear, con especial atención al caso español.
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