|
Versión
completa en
formato PDF

|
China dispone en la actualidad de diez plantas nucleares en funcionamiento. Otras cuatro se encuentran en construcción y existe un ambicioso plan nuclear donde se prevé la construcción de, al menos, 30 reactores más en un futuro próximo.
El impulso a la energía nuclear de este país se debe a su progresivo desarrollo económico y particularmente energético -China ha triplicado su consumo de energía desde 1980-, a la escasez de petróleo y de gas y a las razones medioambientales.
De hecho, China es, después de Estados Unidos, la nación que más contamina la atmósfera. Si bien el desarrollo nuclear comenzó en este país en los años setenta, a partir de 2004 el gobierno chino decidió dar un importante impulso a la energía nuclear por considerarla una fuente energética limpia, ya que no emite gases contaminantes a la atmósfera, por razones de garantía de suministro y por tratarse de una fuente energética que ofrece un kilovatio-hora con un precio estable, entre otras ventajas.
El apoyo por parte del gobierno chino a la opción nuclear va a asegurar un desarrollo a corto, medio y largo plazo de esta energía. Esto va a convertir a China en uno de los mercados más importantes del mundo en el desarrollo de la energía nuclear. Y todo esto implica que el esfuerzo técnico e industrial necesario va a ser muy significativo y va a requerir del apoyo internacional. La gran expansión de China, junto con la de India, es hoy un fenómeno que está presente en la mente de todo el mundo desarrollado como un gigante mercado para tecnología y servicios, presencia de un competidor formidable con costes reducidos y presión sobre los mercados de materias primas.
El Núcleo ofrece en este número un resumen de la situación actual y las perspectivas de China, especialmente en el sector energético, y con particular atención en el nuclear.
|
|