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El futuro de la Humanidad se caracteriza por un gran incremento de la población y de las necesidades energéticas, especialmente en los países en desarrollo. En la sociedad actual ha nacido la preocupación por aprovechar mejor los recursos energéticos con arreglo a los principios del desarrollo sostenible, asegurando la disponibilidad de estos recursos para las generaciones futuras sin deterioro del medio ambiente.
En los últimos años se han difundido en los medios de comunicación informaciones sobre la gran promesa del hidrógeno para contribuir al desarrollo sostenible, con hincapié en la gran abundancia de este elemento y su utilización limpia. Esto es cierto, pero hay que considerarlo desde la perspectiva adecuada. El hidrógeno es el combustible básico en el universo, pero los procesos de fusión nuclear en los que está implicado sólo pueden tener lugar en las condiciones propias de las estrellas. En la Tierra puede llegarse a aproximaciones limitadas de estos procesos, como se comentó en el número 3 de El Núcleo. Con densidades de energía muy inferiores (las correspondientes a reacciones químicas, no nucleares), el hidrógeno puede utilizarse con gran ventaja como portador de energía desde los puntos de producción a partir de recursos primarios (hidráulicos, carbón, petróleo, gas, nuclear, renovables), hasta los de utilización (calefacción, automoción, procesos industriales), sin emitir gases contaminantes ni residuos tóxicos.
Por otra parte, el gran aumento de la demanda de energía eléctrica, reforzado además por las necesidades que generará la producción del hidrógeno en el futuro, ha de impulsar, en paralelo al desarrollo de las energías renovables, la construcción de nuevas centrales nucleares, capaces de suministrar a medio plazo la energía eléctrica necesaria en condiciones económicas, seguras y limpias. Este número de El Núcleo trata de los tipos de reactores de nueva generación que se están construyendo y desarrollando en el mundo, desde los reactores evolutivos basados en los actuales, hasta los avanzados con características pasivas y los de alta temperatura que pueden ser muy útiles para la producción económica de hidrógeno.
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