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Como cada año, puntual a su cita, FORO DE LA INDUSTRIA NUCLEAR ESPAÑOLA tiene el gusto de presentar este prontuario, ENERGÍA 2009, que recopila datos e informaciones actualizadas del mundo energético. Publicación que en su edición electrónica, pueden también consultar , en nuestra web, www.foronuclear.org con la posibilidad de descargar las tablas y demás documentos. Como viene siendo habitual, en esta presentación deseamos señalar los aspectos más relevantes de nuestro entorno.
El consumo de electricidad ha crecido en España en 2008 un 1,1% respecto a 2007, en claro contraste con el 2,7% experimentado el año anterior. Esto representa una aceleración de la disminución que se viene produciendo desde 2003, año en el que se produjo el máximo incremento de la última década: 7,1%. La cifra de incremento del consumo está en línea con otras magnitudes macroeconómicas de 2008, como la inflación (1,4%) y el PIB (1,2%). Analizando la evolución mensual de este consumo, se concluye que la disminución de su tasa de crecimiento no ha sido uniforme a lo largo del año, acentuándose desde septiembre a diciembre, con un descenso muy acusado en los dos últimos meses del año.
La producción bruta de electricidad en 2008 ha alcanzado los 321.177 millones de kWh lo que ha supuesto un incremento del 2,4%. Observando las fuentes, llama la atención por su magnitud las variaciones experimentadas en la producción hidroeléctrica, que ha descendido un 19,6% respecto al año anterior, y de la termoeléctrica de carbón, que lo ha hecho en un 33,7%. Estas disminuciones se han visto parcialmente compensadas con un notable incremento de la producción en centrales de ciclo combinado (un 33,9%) y nucleares (un 6,6%), arrojando finalmente como saldo un ligero decremento de la producción del 1,3% en régimen ordinario. La contribución del régimen especial al total de la producción ha sido del 26,4%, incrementándose del orden de 3 puntos en relación con el año anterior, gracias a los aumentos en producción eólica y en cogeneración.
Cabe señalar que aproximadamente un 39% de la producción eléctrica se consigue mediante tecnologías de baja o nula emisión de CO2 (nuclear, hidráulica y renovables), consiguiendo, este pasado año, que las emisiones del conjunto de centrales hayan descendido aproximadamente un 17% respecto a 2007. La base de esta disminución se encuentra en una mayor producción de origen nuclear, renovable y de ciclo combinado, a costa de una disminución de la producción con carbón.
Por lo que respecta a la potencia instalada se ha incrementado en 2008 en más de un 4% respecto del año anterior, alcanzando un total de 94.337 MW. El incremento se ha producido fundamentalmente en el régimen especial, instalaciones eólicas y solares, ya que el régimen ordinario se ha mantenido prácticamente constante en términos globales.
Centrándonos en el sector nuclear, la producción ha ascendido a 58.998 GWh, lo que ha supuesto un incremento del 6,6% respecto a 2007, volviendo a acercarse a los 60 TWh. Por tecnologías, se trata de la segunda en producción tras el ciclo combinado, y ha supuesto el 18,3% de la producción total con el 8,1% de la potencia instalada.
Este incremento de la producción ha ido parejo a una mejora apreciable de los indicadores de funcionamiento respecto a 2007. El factor de carga ha sido del 86,9% y el de operación el 88,56%. Las paradas automáticas no programadas se han reducido a la mitad, sin bien las indisponibilidades no programadas se han mantenido en valores similares a los de 2007. Cabe destacar que el parque nuclear español ocupa el undécimo puesto mundial por el funcionamiento durante 2008, según la estadística anual de la publicación Nucleonics Week, y que los reactores de Almaraz II y Garoña se encuentran entre los primeros cincuenta del mundo. Durante 2008 sólo efectuaron parada para recarga de combustible Almaraz I, Ascó II, y Trillo, lo que contribuyó a disminuir el factor de indisponibilidad programada.
A nivel internacional, durante el pasado año se han confirmado decisiones orientadas tanto a la operación a largo plazo de las actuales centrales nucleares, como al establecimiento de planes de construcción de nuevas unidades, por iniciativa de los gobiernos o de las empresas eléctricas. Tal ocurre en los Estados Unidos, donde el cambio de Gobierno ha reafirmado la planificación nuclear del país, que cuenta en la actualidad con 52 reactores con licencia para funcionar 60 años, y se prevé que del total de 104 reactores en operación comercial, por lo menos 90 podrán alcanzar ese plazo temporal de funcionamiento. Además, la Comisión Reguladora Nuclear de Estados Unidos ha recibido hasta el momento 17 peticiones de autorización combinada de construcción y operación para 26 nuevas unidades nucleares.
Por lo que respecta a Europa, cabe mencionar el caso ya bien conocido del Reino Unido donde el Gobierno Laborista dio luz verde a principios de 2008 a la próxima construcción de reactores para resolver “tres grandes desafíos: garantizar las necesidades energéticas del país, disminuir la dependencia del exterior y solucionar el cambio climático”. El caso de Italia, donde el Gobierno ha manifestado públicamente sus planes para disponer de nuevo la tecnología nuclear en el “mix” de generación; Francia, donde EdF ha anunciado la construcción de un segundo EPR; Holanda con un nuevo reactor en el emplazamiento de Borssele; Finlandia, con un reactor en construcción. Otros países como Suiza, Bulgaria, Rumania, República Checa o Rusia han sumado asimismo su apoyo a la energía nuclear.
En el ámbito de la Unión Europea, la Comisión Europea ha emitido una nueva Revisión de la Estrategia Energética Europea consistente en un Plan de Acción para la Seguridad y Solidaridad entre los miembros de la Unión. El documento indica que se deja a los Estados Miembros la decisión de invertir en energía nuclear. También se ha lanzado una propuesta de Directiva sobre Seguridad Nuclear, que dota a la UE de un marco común en materia de seguridad nuclear, estableciendo una serie de principios básicos. Iniciado este proceso en octubre de 2008, es previsible que sea aprobada por el Parlamento y el Consejo de Ministros de la UE a lo largo de 2009.
Por lo que respecta a las tarifas eléctricas, cabe señalar que durante el año 2009 se producirá la desaparición de la tarifa integral y el inicio de la tarifa de último recurso, que según lo anunciado se instaurará a partir del próximo 1 de julio. Parece razonable pensar que cuando las tarifas integrales desaparezcan, como la mayoría de los clientes estarán en el mercado libre, y sólo los clientes domésticos con menores consumos serán los que estén acogidos al suministro de último recurso, se ajustarán las tarifas de acceso a los costes, y la tarifa de último recurso tendrá que cumplir el principio de suficiencia y de aditividad, tal como se establece en la Ley, es decir, sin déficit.
En relación con la planificación energética española del periodo 2008-2016 aprobada el pasado mayo, se prevén unas inversiones cercanas a 19.000 millones de euros en infraestructuras de transporte, lo que significa un elemento dinamizador de la economía. El conjunto de inversiones tendrá los siguientes tres objetivos: 1) mejora del mallado de las redes para garantizar la seguridad y calidad del suministro; 2) conexión de nuevas plantas de generación con la red; y, 3) desarrollo de las conexiones internacionales, destacando la reciente acordada con Francia. Es importante destacar que es preciso que se cumplan los plazos de autorización y ejecución por parte de las autoridades competentes.
Un año más hay que mencionar que durante 2009 se seguirá avanzando en el mejor desarrollo del Mercado Ibérico de Electricidad. Se ha de concluir la creación de un Operador del Mercado Ibérico a expensas de la ratificación parlamentaria. También, se ha de incrementar la eficiencia del mercado energético mediante la armonización regulatoria y el refuerzo de la interconexión, de forma que los agentes operen en igualdad de condiciones.
Por último, nos gustaría señalar que en España es necesario mantener a largo plazo el parque nuclear existente y construir próximamente nuevos reactores nucleares de manera que la aportación al sistema eléctrico español en el horizonte 2030 alcance el 30%, cifra similar a la de la UE. Si en España se abordaran nuevos proyectos nucleares, la industria nuclear española tiene capacidad para realizar el 80% de los programas de construcción.
La apertura de un debate energético abierto y plural es una necesidad, así como la planificación energética a largo plazo. Debe analizarse en profundidad nuestro modelo energético global, de tal forma que en el futuro cumpla con los tres requisitos básicos de sostenibilidad: seguridad estratégica del suministro, respeto al medio ambiente y optimización de los costes de generación.
No queremos despedirnos sin agradecer a nuestros lectores el interés que nos dispensan a lo largo de los casi veinticinco años de vida de esta publicación. Y señalar nuestro deseo de seguir recibiendo sugerencias que permitan mejorar futuras ediciones, potenciando así su utilidad y, en definitiva, el servicio que pretendemos facilitar con ENERGÍA 2009 y todas las publicaciones editadas por el FORO NUCLEAR.
Madrid, junio de 2009
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