Dec 11, 2017

Noviembre 2017

 

“La industria nuclear española tiene reconocimiento internacional”

Una vida dedicada al sector nuclear y una década dirigiendo desde París la Asociación Mundial de Operadores Nucleares, WANO, le llevan ahora a presidir Foro Nuclear. Ignacio Araluce llega a este cargo con la ilusión y el reto de transmitir que la energía nuclear es imprescindible en la transición energética y es, además, compatible con los dictados medioambientales. Su experiencia internacional le lleva a afirmar que el sector nuclear español es reconocido a nivel mundial por su trayectoria, su profesionalidad y su "buen hacer". Conversando sobre seguridad nuclear, una especialidad en la que ha trabajado durante los últimos diez años, asegura que es "la prioridad del sector". "La seguridad de las centrales nucleares está basada, fundamentalmente, en el buen hacer de la industria nuclear. Todo ello, evidentemente, supervisado por los organismos reguladores. La seguridad nuclear está en el ADN de toda persona que trabaja en la industria nuclear", afirma.

Lleva toda su vida profesional unida a la energía nuclear, ¿qué le ha ofrecido este sector?

Trabajar en este sector me ha permitido hacer compatible aquello que siempre me ha gustado, que es mi profesión, desde conocer los misterios que encierra la materia y la energía y la aplicación práctica en la industria, con mi vida personal. He podido vivir de ello y sostener una familia, al mismo tiempo que he disfrutado de mi trabajo. Ha sido muy satisfactorio, la verdad.

¿Y qué cree que le ha aportado usted?

No soy la mejor persona para valorarlo... Solo he aportado un pequeñito grano de arena junto con los grupos de personas que han trabajado conmigo en diferentes sitios. En algunos puestos el resultado ha sido más material, más visible, como cuando he trabajado en una central nuclear. De la nada consigues, gracias a tu trabajo y el de mucha más gente muy cualificada, producir electricidad útil para todos los ciudadanos. En otros puestos, como el de WANO [Asociación Mundial de Operadores Nucleares], el resultado no es tan material; pero a la larga se consigue que la energía nuclear sea más segura, más rentable y más eficiente.

Recientemente ha sido nombrado presidente de Foro Nuclear. ¿Con qué objetivos afronta este nuevo cargo?

Es un honor que me hayan pedido presidir Foro Nuclear, asociación que representa a la industria nuclear española en su conjunto. No sólo a los generadores de energía y a las compañías propietarias de las centrales nucleares, sino a una multitud de empresas y a miles de empleados. Considero que la presidencia actual tiene muchos retos. En un momento en el que se está hablando de una transición energética, no solo en España, sino en todo el mundo, llego con la ilusión de poder afirmar en los distintos foros a los que acuda que la energía nuclear es una fuente imprescindible en este periodo de transición energética y que es, además, compatible con los dictados medioambientales.

Vuelve a España después de una década dirigiendo desde París la Asociación Mundial de Operadores Nucleares (WANO). ¿Qué siente?

Siempre he sido un fiel creyente de las ideas fundacionales y de la misión de WANO. Merece la pena resaltar que el sector nuclear en su conjunto y, a nivel mundial, es proactivo desde el punto de vista de la seguridad. Es decir, la industria nuclear no espera ni siquiera se ciñe a los límites y objetivos impuestos por los organismos reguladores, sino que incluso fija estándares más exigentes. La seguridad de las centrales nucleares está basada, fundamentalmente, en el buen hacer de la industria nuclear. Todo ello, evidentemente, supervisado por los organismos reguladores. La seguridad nuclear está en el ADN de toda persona que trabaja en la industria nuclear. Es, por tanto, prioritaria.

Desde la dirección de World Association of Nuclear Operators (WANO) ha analizado y revisado la seguridad de las centrales nucleares de todo el mundo. ¿Qué conclusiones puede exponernos?

Me gustaría primero destacar que WANO es la única organización en el mundo en la que todos los operadores de centrales; todas las centrales nucleares, son socias. No existe ninguna otra organización así. Es una asociación privada y la fuerza laboral es cedida por todo el sector nuclear. WANO desarrolla diversos programas, pero la espina dorsal de sus actividades son los llamados peer-review. Es decir, la revisión por iguales, que consisten en que grupos de entre 25 y 30 expertos nucleares de distintas áreas visitan una central nuclear y observan. No realizan revisiones de papeles, sino que, de esa observación, se obtienen mejoras y se emiten recomendaciones. Una central puede cumplir con todos los requisitos desde todos los puntos de vista, ya sea seguridad, organización, etc.; pero esta visión de los expertos ofrece una serie de recomendaciones para la mejora continua. Es fundamental ver en una central si hay una cultura de aprendizaje para realmente crear una verdadera cultura de seguridad. La idea de estos programas es aprender del resto de la industria a través de intercambios.

¿Qué le ha aportado tanto viaje y encuentros con colegas de distintos puntos del mundo?

Ha sido un enriquecimiento no solo profesional, sino también personal. Se lo recomiendo a todo el mundo. En mi vida tengo dos periodos profesionales completamente diferentes. Uno localizado geográficamente en un punto muy concreto, al haber trabajado en la central nuclear de Almaraz (Cáceres) y, después, otra etapa profesional que me ha llevado a todas las esquinas del mundo, a conocer distintas sensibilidades, diferentes acercamientos profesionales y humanos a cantidad de cosas, a entender la diferencia entre distintas culturas y a tratar de extraer lo mejor de cada una de ellas.

Desde su experiencia, ¿cómo cree que se percibe a la industria nuclear nacional fuera de nuestras fronteras?

El sector nuclear español no es diferente del resto de sectores. Tenemos un complejo, en general, de que lo español está por debajo de la media. Nos parece que todo lo de fuera es mejor. Sin embargo, viajando por el mundo te das cuenta del reconocimiento general de "lo español". Y me refiero a todos los sectores así como a la cultura, a la manera de vivir, a la forma profesional de hacer las cosas, incluida, cómo no, la industria nuclear. España ha sido un pionero en la energía nuclear. Se ha llegado a un grado de profesionalización y de buen hacer en la industria nuclear española que tiene un reconocimiento internacional evidente. No sólo como resultado de la buena operación del parque nuclear español, sino por la internacionalización de las empresas que, en este momento, no sólo provee de servicios a las centrales nucleares españolas, sino que está presente en los mercados mundiales. Actualmente, cantidad de países se benefician del conocimiento y de la aportación de la industria nuclear de nuestro país.

Dirigió la central nuclear de Almaraz durante 14 años. ¿Cómo es el día a día de un director de central? ¿Qué cualidades y capacidades considera que tiene que tener un directivo?

En cualquier organización, la tarea de un director es crear un buen ambiente. Ese es el secreto del éxito de las organizaciones. Crear un ambiente de colaboración, de trabajo en equipo, intentar que las ideas de todos los que colaboran en una actividad determinada afloren y poder sacar lo mejor de cada una de las personas. El conocimiento del director no es, ni mucho menos, el único y ni siquiera tiene por qué ser el mejor. Que aflore lo mejor de cada persona permite, al final, que una actividad determinada se desarrolle de forma fructífera. Para conseguirlo, hay que crear un buen ambiente de trabajo, y eso suele estar en las pequeñas cosas, no en las grandes. Está en el día a día, en el trato personal, en la interacción con la gente, en los mensajes que se trasladan, en sacar una sonrisa, en una buena conversación... Considero que el éxito y el fracaso está en las cosas pequeñas, en los pequeños detalles, no en las grandes. Todo jugador de golf sabe que el golpe de salida da la gloria, pero la victoria es por el put; ese golpe pequeñito que consigue meter la bola en el agujero. Eso mismo ocurre en cualquier actividad profesional.

 

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros productos y servicios mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Al aceptar el presente aviso entendemos que das tu consentimiento a nuestra Política de cookies.

  Aceptar Política de cookies.