Feb 22, 2018

Diciembre 2017

"España mantiene una buena reputación internacional en seguridad nuclear", afirma Juan Carlos Lentijo

Juan Carlos Lentijo fue nombrado en 2015 Director general adjunto y Director del Departamento de Seguridad Nuclear del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) de Naciones Unidas, ocupando el puesto de más alta responsabilidad que ha tenido un ciudadano español en el OIEA. Anteriormente había dirigido la División del Ciclo de Combustible Nuclear y de Tecnología de Residuos en este mismo Organismo.

Ingeniero industrial vallisoletano, ingresó en el Consejo de Seguridad Nuclear en 1984. Ocupó los puestos de jefe de proyecto de Centrales Nucleares, inspector residente en la central de Cofrentes, subdirector general de Emergencias, subdirector general de Protección Radiológica Ambiental y director técnico de Protección Radiológica.

Se siente privilegiado y afortunado por la labor que desempeña y valora especialmente el trabajo en equipo, asegura, porque "los proyectos de seguridad nuclear y radiológica suelen ser complejos y multidisciplinares, por lo que requieren la concurrencia de expertos de diversas áreas". Ante la pregunta del futuro nuclear, Lentijo se remite a un informe del OIEA de 2017 que concluye que la energía nuclear va a seguir jugando un papel importante en la producción de electricidad en el mundo a medio plazo. A lo largo de la entrevista insiste en que la seguridad nuclear es un proceso continuo y va siempre primero porque es una prioridad. Y añade: "Las personas son siempre la prioridad en seguridad nuclear y radiológica".

¿Qué misión y objetivos tiene el Organismo Internacional de Energía Atómica?

El OIEA se creó con el objetivo de acelerar y aumentar la contribución de la energía atómica a la paz, la salud y la prosperidad en el mundo. Cuando se creó el OIEA en 1956, la energía nuclear era comúnmente conocida como energía atómica. El objetivo quedó además bien reflejado en el lema "átomos para la paz", al que se asoció la actividad del OIEA.

El OIEA tiene funciones de promoción de las aplicaciones pacíficas de la energía nuclear y de las radiaciones ionizantes en general, incluida la promoción de la seguridad nuclear, y una función esencial para prevenir que los materiales nucleares utilizados en las aplicaciones pacíficas se deriven a usos militares. A esto se conoce como "sistema de salvaguardias nucleares". Estas funciones se traducen, entre otras, en el fomento de la cooperación internacional en lo referente a las aplicaciones pacíficas de las ciencias nucleares, incluyendo la transferencia de conocimiento y de tecnología; el desarrollo de infraestructuras legales, científicas y tecnológicas; o la capacitación de expertos. Desde su creación, el Organismo ha jugado un papel determinante en la cooperación internacional sobre los usos pacíficos de la energía nuclear. En la actualidad, nuestras actuaciones están bien alineadas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 de Naciones Unidas. Por ello, recientemente el lema del Organismo ha evolucionado a "átomos para la paz y el desarrollo".

Trabaja en el departamento quizá más prioritario, el de la Seguridad Nuclear, tras haber pasado por otro muy importante como el de Energía Nuclear, en su división de Combustible y Residuos. ¿En qué consiste su trabajo?

Primero, como Director general adjunto, mis tareas principales están relacionadas con la representación institucional y la sustitución del director general del OIEA en sus ausencias. Por otro lado, el Departamento de Seguridad Nuclear tiene la misión de promover la seguridad nuclear tecnológica y física. La seguridad nuclear tecnológica se refiere a la prevención de accidentes, mientras que la seguridad nuclear física se refiere a las acciones intencionadas contra las instalaciones y materiales nucleares y radiactivos. Por lo tanto, cuando en español hablamos de "seguridad nuclear", nos referimos a ambas.

Juan Carlos Lentijo interiorEn este contexto, el Departamento de Seguridad Nuclear tiene asignadas variadas funciones. Entre otras, el establecimiento de las normas y guías internacionales de seguridad nuclear que suponen un referente esencial para el desarrollo de los modelos nacionales de seguridad nuclear en los Estados Miembros. Por ello, desde el OIEA también prestamos asistencia a los países que lo requieren para la aplicación de las normas internacionales en sus sistemas nacionales de seguridad. Esto se realiza a través de misiones de revisión o mediante la asistencia técnica directa para el apoyo al desarrollo de infraestructuras de seguridad. También ofrecemos formación y entrenamiento especializados para la capacitación de personal experto en las diferentes disciplinas relacionadas con la seguridad nuclear. En este ámbito, una parte esencial de nuestro trabajo es la promoción de la colaboración internacional y la transferencia de tecnología y conocimiento en seguridad nuclear.

Mi misión consiste en la dirección del equipo humano que hace posible el despliegue de todas estas funciones del Departamento, y la gestión de los recursos materiales que tenemos asignados. Además, mantengo una intensa agenda de relaciones con los representantes políticos y las delegaciones técnicas de los Estados Miembros y viajo frecuentemente a los mismos, para animar y apoyar a las autoridades responsables en sus estrategias y proyectos para el desarrollo de las infraestructuras necesarias de seguridad nuclear.

¿Nos resumiría algunos de los proyectos más significativos que lidera o ha dirigido? ¿Le gustaría destacar alguno del que se sienta especialmente orgulloso?

He tenido la suerte de disfrutar de una amplia y variada carrera profesional, que me ha permitido participar en muchos proyectos relacionados con la seguridad nuclear y radiológica. Desde una perspectiva puramente personal, todos ellos han sido importantes y han contribuido a mi desarrollo profesional. He aprendido a valorar especialmente el trabajo en equipo, sobre todo porque los proyectos de seguridad nuclear y radiológica suelen ser complejos y multidisciplinares, por lo que requieren la concurrencia de expertos de diversas áreas.

Aunque no resulta fácil seleccionar un proyecto en concreto, destacaría mi contribución a las actuaciones relacionadas con el accidente en la central nuclear Fukushima Daiichi en Japón, por el impacto personal que ha tenido en mi carrera profesional y en mi vida personal. En mayo de 2011, cuando prestaba servicio en el CSN, participé en la primera misión internacional del OIEA para asistir a Japón en el análisis de la situación y para facilitar el traslado de información de primera mano sobre el accidente a la comunidad internacional. Ese mismo año tuve el privilegio de dirigir otra misión internacional del OIEA a Japón, esta vez centrada en los planes que las autoridades estaban poniendo en marcha para la descontaminación y recuperación de las áreas exteriores afectadas por el accidente nuclear. En ambos procesos me sentí muy respaldado por la experiencia que había adquirido en España. Me brindaron la ocasión de trabajar en el ámbito internacional, en un entorno extremadamente complicado desde el punto de vista técnico, pero también social y político.

Posteriormente, ya como funcionario del OIEA, estas actividades han tenido continuidad, ya que he tenido la responsabilidad y el privilegio de dirigir diversas misiones internacionales de expertos a Japón, algunas centradas en la revisión de los planes para el control y desmantelamiento futuro de Fukushima Daiichi, y otras en los planes de recuperación de las áreas exteriores afectadas por el accidente. Por otro lado, he participado frecuentemente en eventos que las instituciones de Japón organizan para impulsar la colaboración internacional en seguridad nuclear tras el accidente y, también, para mejorar la comunicación y la participación del público en las áreas afectadas. Más allá de las cuestiones técnicas e institucionales de estos proyectos, me siento especialmente satisfecho por su contribución a la mejora de las condiciones de vida de las personas afectadas por el accidente.

¿Qué ha cambiado tras este accidente y cuáles fueron las principales lecciones aprendidas?

Es mucho lo que se ha hecho para fortalecer la seguridad nuclear en el mundo desde el accidente en la central nuclear de Fukushima Daiichi en 2011 y resulta bastante difícil resumirlo en pocas palabras. Inicialmente, todos los países pusieron en marcha iniciativas para reforzar a corto plazo la seguridad de las instalaciones nucleares, a la luz de lo que se iba conociendo del accidente. Es lo que en algunos sitios se denominó stress tests o pruebas de resistencia. Como ya he comentado, el OIEA jugó un papel determinante en facilitar la difusión de información objetiva sobre el accidente, en colaboración con las instituciones de Japón; también en promover el refuerzo de la seguridad nuclear a nivel global, a través de lo que se denominó Plan de Acción de Seguridad Nuclear del OIEA.

A pesar de que la seguridad nuclear es una responsabilidad nacional, también es cierto que un accidente nuclear puede tener consecuencias transfronterizas. El OIEA publicó en 2015 su informe sobre el accidente. Se trata de un informe amplio, que fue preparado con la colaboración de más de 180 expertos de 42 países. El informe describe qué pasó y cuáles fueron las causas y las consecuencias del accidente, así como las principales lecciones extraídas para el refuerzo de la seguridad nuclear. Estas lecciones se refieren a aspectos muy diversos; entre otros, la mejora en la evaluación de sucesos externos y la provisión de barreras de seguridad suficientes frente a los mismos, la gestión de los accidentes severos o la preparación para hacer frente a emergencias nucleares.

Personalmente, estoy convencido de que las lecciones aprendidas sobre la influencia de los factores humanos, y particularmente sobre la cultura de seguridad, son esenciales desde el punto de vista de la sostenibilidad de los sistemas de seguridad nuclear. La mayoría de las lecciones en este ámbito no son totalmente nuevas, por lo que resulta algo desalentador que no se hubieran cubierto con suficiencia para prevenir el accidente en Japón, y nos alerta de la necesidad de seguir trabajando para impulsar una implantación práctica intensiva de la cultura de seguridad en todas las organizaciones con responsabilidades en seguridad, en especial operadores y reguladores. Como saben, la seguridad nuclear es un proceso continuo y no hay margen para la confianza y la complacencia en las metas obtenidas.

La protección radiológica fue otra de las disciplinas en las que ha trabajado, esta vez desde el organismo regulador español, el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN). ¿Qué nos puede contar de esa experiencia?

La protección radiología es esencial para todas las aplicaciones nucleares y de las radiaciones ionizantes. Desde el punto de vista conceptual, la protección radiológica es uno de los fundamentos básicos del sistema de seguridad, pues define los objetivos generales del mismo. Además, la protección radiológica operacional es clave en las interacciones del sistema con las personas y con los aspectos medioambientes.

Mi experiencia de trabajo en protección radiológica es muy gratificante y ha contribuido a consolidar mis principios como profesional de la seguridad. Como parte de mi servicio en el CSN, la protección radiológica significó un acercamiento al mundo de las aplicaciones no energéticas de la energía nuclear, lo que en España se conoce como instalaciones radiactivas. Esto me refrescó mucho como profesional del sector nuclear y radiológico, pues me puso en contacto con profesionales y prácticas de mundos tan diversos como la medicina, la industria, la investigación o la docencia. Y aprendí de ellos muchas cosas. La fundamental, que las personas son siempre la prioridad en seguridad nuclear y radiológica.

Conoció muy de cerca las centrales nucleares españolas al haber trabajado en el CSN. ¿Cómo definiría su operación?

En el OIEA aprovechamos este tipo de preguntas para aclarar que la seguridad nuclear es una responsabilidad nacional. Los principales responsables de la seguridad son los operadores de las instalaciones y los organismos reguladores nacionales, en sus respectivos ámbitos de actuación. También los gobiernos y otras autoridades juegan un papel clave, pues deben asegurar que el país dispone de las infraestructuras necesarias de seguridad. Por lo tanto, en el OIEA no hacemos valoraciones sobre el funcionamiento o la seguridad de instalaciones concretas, sino que referimos a las autoridades y agentes responsables del sistema nacional respectivo.

En cualquier caso, sí puedo decir que España es un país que mantiene una buena reputación internacional en seguridad nuclear, habiendo suscrito todas las convenciones y compromisos internacionales en esta materia. Además, tanto el CSN como las centrales nucleares españolas son usuarios regulares de los servicios del OIEA como, por ejemplo, las misiones de revisión del sistema regulador, IRRS, o las de revisión de la seguridad de la operación de las centrales nucleares, conocidas por sus siglas en inglés OSART. A mi modo de ver, esto es un buen indicador de transparencia y apoya el reconocimiento internacional del modelo español de seguridad nuclear.

Ha declarado que sin aceptación social no es viable poner en marcha proyectos nucleares. ¿Cómo se consigue desde su punto de vista esa aceptación?

La participación social en el desarrollo de proyectos complejos en los que hay involucrados factores de riesgo de cualquier tipo o elementos ambientales es un hecho fundamental, en especial en países con avanzados regímenes democráticos. Las aplicaciones de las tecnologías nucleares y, particularmente, las relacionadas con la producción de energía eléctrica y sus ciclos de combustible no son ajenas a esta tendencia.

No creo que haya una fórmula o un modelo universal para procurar la aceptación social de un proyecto nuclear, puesto que los factores locales son dominantes, incluida la estructura política y social del entorno. Sí pienso que hay que reconocer, y poner en valor, que las sociedades democráticas avanzadas han desarrollado sistemas de consulta directa o indirecta que funcionan bastante bien. También hay algunos elementos que, con independencia del factor local, deben considerarse en la gestión de la aceptación social, como la comunicación, la transparencia, el acercamiento o la visibilidad. En este sentido, una información objetiva sobre los beneficios y riesgos del proyecto en cuestión y de otras opciones alternativas resulta determinante en la formulación de valoraciones personales y de grupo. A su vez, un elemento importante a considerar es el papel que juega el modelo de seguridad nuclear y, en particular, la neutralidad del organismo regulador como instrumento que favorece el acercamiento de los proyectos tecnológicos a las personas, desde el punto de vista de sus expectativas e intereses personales y colectivos, en áreas como la salud o el medio ambiente.

En lo que se refiere a la seguridad nuclear, también quiero decir que, en mi opinión, los procesos de participación y aceptación social no son únicos y aislados. Creo que resulta necesario definir mecanismos prácticos, que ayuden a combinar estos procesos con el ejercicio de la responsabilidad de los diferentes actores del sistema. Esto puede ser determinante en algunas situaciones como, por ejemplo, la gestión segura de los residuos radiactivos, el desmantelamiento de las instalaciones al final de su vida operativa o los proyectos de restauración ambiental.

¿Qué futuro cree que tendrá la energía nuclear en Europa, Asia y América?

El OIEA publica anualmente un informe sobre la prospección de futuro de las centrales nucleares en las diferentes regiones del mundo. El estudio analiza ciertos elementos que afectan a las decisiones sobre utilización de la energía nuclear en los diferentes países y cómo pueden evolucionar en el futuro. Se consideran dos hipótesis extremas, en cuanto a las predicciones de evolución de estos factores. Según la edición de 2017, la conclusión general es que la energía nuclear va a seguir jugando un papel importante en la producción de electricidad en el mundo a medio plazo. Mientras que la predicción alta indicaría un crecimiento de la potencia nuclear instalada a nivel global; la predicción baja del estudio muestra cierta desaceleración en la década de 2040, con una posible recuperación en 2050. Y en todo caso, en ambas predicciones se constatan diferencias regionales importantes.

Mientras que en Asia se prevé un crecimiento sustancial de la contribución de las centrales nucleares, en América del Norte se observa un cierto estancamiento o ligera reducción. En Europa Occidental la tendencia de menor peso de la energía nuclear aparece con más nitidez, aunque hay excepciones importantes en algunos países concretos. De todas formas, el análisis está sometido a múltiples incertidumbres, ya que algunos factores podrían cambiar de forma inesperada o radical, como ya ha sucedido en el pasado. Por ejemplo, el accidente de Fukushima Daiichi en 2011 hizo que se pararan o se pospusieran un buen número proyectos de construcción de centrales en el mundo. Hay elementos clave, cuya evolución es difícil de predecir con suficiente certidumbre, que podrían cambiar las tendencias mencionadas como, por ejemplo, las decisiones y políticas que se adopten a nivel nacional y global en relación con la protección ambiental y los compromisos sobre reducción de gases de efecto invernadero, el mercado de los combustibles fósiles o la penetración de las energías renovables.

El OIEA pone en valor las distintas aplicaciones de la tecnología nuclear, especialmente en países en vías de desarrollo. Son muchas y cantidad de ellas desconocidas. ¿Nos destacaría alguna?

Las aplicaciones nucleares tienen mucho interés para toda la comunidad, no solo para los países en desarrollo. Como le decía al principio, son muchas las aplicaciones de la energía nuclear que contribuyen a mejorar la vida de las personas en muchos ámbitos. Algunas son más populares, especialmente las relacionadas con la medicina, tanto en el diagnóstico como en el tratamiento de enfermedades, incluido el cáncer. Otras no son tan visibles, pero están jugando un papel decisivo en mejorar la vida de las personas en diversas regiones del planeta. Destacaría las técnicas nucleares que contribuyen a la mejora de la agricultura, por ejemplo la eliminación de plagas, como la mosca de la fruta; o las técnicas que mejoran la conservación de alimentos; o las que ayudan a una mejor gestión de los recursos del agua.

Para el OIEA, la ayuda a las regiones y países más desfavorecidos es una prioridad, y lo hacemos a través del sistema de cooperación técnica, al que los países contribuyen generosamente. Como ejemplos recientes, el OIEA ha facilitado el despliegue de aplicaciones para el diagnóstico precoz del virus del Ebola en países africanos o para combatir al Zica en la región Iberoamericana. Dese mi departamento colaboramos para que todas estas aplicaciones se desplieguen con niveles de seguridad adecuados y, por tanto, centramos los esfuerzos en el apoyo al desarrollo de la infraestructura necesaria de seguridad.

¿Cree que alcanzaremos la fusión nuclear como fuente de producción masiva de electricidad?

No soy un experto en esta materia y me resulta difícil emitir una opinión suficientemente fundamentada. Desde luego, como ingeniero, creo que sería fantástico que eso se produjera, pues en combinación con otras fuentes limpias de producción de energía, como las renovables, daría a la humanidad una solución energética para muy largo plazo. Es una aspiración muy lógica de la humanidad y su desarrollo, evidentemente, dependerá de los recursos que se pongan en juego. Visité hace unos meses el emplazamiento en construcción del ITER y tuve la oportunidad de observar de primera mano el esfuerzo internacional que allí se está realizando. No me cabe duda de que del mismo se van a obtener muchos beneficios, más allá de la mejora en el conocimiento y el desarrollo tecnológico propiamente relacionados con la fusión; como por ejemplo, el desarrollo de nuevos materiales y procesos, que serán útiles en otros sectores.

Tiene que ser muy enriquecedor trabajar en un organismo de Naciones Unidas con más de 2.500 trabajadores de 100 países distintos...

Sin duda. El número de países del OIEA es actualmente 168. La convivencia con personas procedentes de esa amplia y diversa comunidad te ayuda a ver que somos distintos pero también iguales. Puede parecer algo naif, pero la verdad es que uno tiene un sentimiento positivo al ver cómo las diferencias culturales no suponen una barrera sino, muy al contrario, un estímulo para trabajar juntos y complementarnos en nuestra misión de asistencia y apoyo a la comunidad internacional, sobre todo la que vive en las regiones más necesitadas.

Si nos permite una pregunta más personal, ¿cómo es la vida en Viena?, ¿volverá a España?

Lo he comentado en ocasiones anteriores. Viena es una ciudad estupenda, con una oferta cultural impresionante. Lo mejor de Viena, en mi opinión, es la combinación de tradición y modernidad. Es una ciudad abierta y cosmopolita, que convive muy bien con sus tradiciones. Viena es una ciudad que promueve el hedonismo en el mejor sentido de la palabra.

Respecto de mi posible vuelta a España, tengo la sensación de que uno no siempre es dueño de su futuro pero, en todo caso, sí tengo la clara intención de regresar. De todas formas, ahora estoy centrado en mi servicio en el OIEA, del que me siento muy privilegiado de formar parte.

¿Le gustaría añadir algo?

Simplemente, agradecer a Foro Nuclear por esta entrevista y, puesto que estamos a finales de año, desearles lo mejor para 2018. Y si me lo permite, utilizaré esta oportunidad para reiterar el mensaje que insistentemente lanzamos desde mi Departamento y desde el OIEA: la seguridad va siempre primero y es una prioridad; no hay futuro para ninguna aplicación de las tecnologías nucleares si no va acompañada de seguridad.

El ITER avanza y ya se ha construido más del 50%

Más de la mitad del proyecto de fusión nuclear ITER localizado en Cadarache, Francia, se encuentra ya construido. El International Thermonuclear Experimental Reactor es un proyecto internacional de gran envergadura para la construcción de un reactor de fusión tipo Tokamak, diseñado con el objetivo de demostrar la viabilidad técnico-científica de la fusión como fuente de energía a gran escala y sin emisiones de carbono.

ITER trabajadoresLa Unión Europea contribuye con casi la mitad del coste de la construcción, mientras que los otros seis Estados miembros (China, India, Japón, Corea del Sur, Rusia y Estados Unidos) aportan el coste a partes iguales. Según la agenda del ITER, el primer plasma se espera para 2025 y los primeros experimentos de fusión de deuterio y tritio Inicioán en 2035. En palabras de Bernard Bigot, director general de ITER, haber sobrepasado el hito del 50% refleja "la contribución y el compromiso colectivo de los siete miembros de ITER".

La construcción del ITER comenzó en 2010 y, hasta el momento, se han finalizado casi el 53% de las actividades de construcción y se han completado las actividades de fabricación de componentes y sistemas necesarios para el primer plasma. Tras calcular el grado de avance de cada categoría, el sistema de métrica produce el porcentaje completado de cada sector de los trabajos. Según este cálculo, el diseño se encuentra aproximadamente en un 95% y la fabricación y construcción en cerca del 53%.

Los componentes especializados de ITER (en total unos 10 millones de piezas) se están construyendo en instalaciones industriales por todo el mundo, incluido España, desde donde se envían al lugar de instalación de Cadarache para su montaje pieza por pieza. La Comisión Europea (CE) ha asegurado a través de un comunicado que la fusión ofrece oportunidades concretas para la industria y está teniendo un efecto positivo en el empleo, el crecimiento económico y la innovación. La CE asegura en su comunicado que "existen contratos con más de 400 empresas europeas y 60 entidades científicas y de investigación en más de 20 países europeos. El proyecto ofrece oportunidades para las empresas europeas en los próximos años en diversas áreas de alta tecnología y sectores industriales de alto valor añadido".

La Agencia Internacional de la Energía contempla un crecimiento de la energía nuclear

La Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha presentado una nueva edición de su informe de prospectiva World Energy Outlook 2017. Contempla tres escenarios posibles: nuevas políticas, políticas actuales y uno nuevo llamado desarrollo sostenible, en el que se "proporciona una hoja de ruta para el sector energético que integra tres objetivos de política energética distintos pero íntimamente ligados: asegurar el acceso universal a fuentes de energía asequibles, fiables y modernas en 2030; reducir sustancialmente la contaminación del aire que provoca enfermedades y muertes; y poner en marcha acciones eficaces para combatir el cambio climático", y según el cual la potencia nuclear mundial crecerá desde los más de 390 GWe actuales hasta 586 GWe en 2030 y 720 GWe en 2040.

El escenario de nuevas políticas, el más factible según el informe, refleja los últimos cambios políticos en el sector de la energía, pero no incorpora necesariamente todos los potenciales cambios, y contempla un crecimiento de la potencia nuclear hasta 468 GWe en 2030 y 513 GWe en 2040. La producción eléctrica neta nuclear pasará de 2.611 TWh en 2016 a 3.440 TWh en 2030 y 3.844 TWh en 2040.

La mayor parte del crecimiento tendrá lugar en China, donde se ha producido un rápido aumento en la pasada década, de 53 TWh en 2005 (el 2% de la producción total del país) a 213 TWh en 2016 (el 3,5%). Casi tres cuartas partes del parque nuclear chino, formado por 38 unidades, se han puesto en operación en los últimos diez años, y de los 64 GW de nueva potencia actualmente en construcción en el mundo una tercera parte lo es en el país asiático, en 19 reactores. Además, otros 31 reactores entrarán próximamente en construcción. De esta forma, China se va a convertir en el líder nuclear mundial.

En el escenario de nuevas políticas, la electricidad de origen nuclear en China se multiplicará por cinco, alcanzando 1.100 TWh en 2040, lo que representará el 11% de la electricidad consumida en el país. Sin embargo, en Estados Unidos la potencia instalada pasará de los actuales 121 GWe a 109 GWe en 2030 y a 105 GWe en 2040, reduciéndose la producción a 851 TWh y 820 TWh en ambos años respectivamente. De igual manera, en Europa se pasará de 144 GWe en 2016 a 112 GWe en 2030 y 101 GWe en 2040, y la producción de 952 TWh a 789 TWh y 744 TWh respectivamente.

De acuerdo al informe de la AIE, si la comunidad internacional quiere alcanzar los objetivos establecidos en el Acuerdo de París de diciembre de 2015 (COP21), la energía nuclear tendrá que producir, al menos, el 15% de la electricidad consumida a nivel mundial en el año 2040.

Ascó II vuelve a conectarse tras su parada de recarga y 11.500 órdenes de trabajo finalizadas

AscoLas dos unidades de la central nuclear Ascó han llevado a cabo sus respectivas recargas de combustible durante 2017. En ellas, se han realizado numerosas actividades de mantenimiento preventivo, se han sustituido equipos, se han introducido mejoras e incorporado modificaciones de diseño "con el objetivo de afrontar con plenas garantías la operación a largo plazo de ambas unidades", según el comunicado de Ascó.

La unidad II de la central nuclear Ascó se conectó a la red eléctrica el pasado 2 de diciembre, una vez finalizados los trabajos correspondientes a la 24ª recarga de combustible, dando paso a un nuevo ciclo de operación. Si bien el proceso de recarga de combustible ha consistido en la sustitución de 64 de los 157 elementos combustibles que conforman el núcleo del reactor, durante esta parada, explican desde la central tarraconense, se han incorporado 38 modificaciones de diseño en toda la planta y se han llevado a cabo más de 11.500 órdenes de trabajo. Entre las más significativas destacan las inspecciones visuales remotas en diferentes componentes de la vasija del reactor, la inspección de tubos por corrientes inducidas en los tres generadores de vapor, la sustitución de las válvulas de las líneas de drenaje de las cajas de agua de los generadores de vapor, la revisión general de las dos turbobombas de agua de alimentación principal, o la sustitución de varios motores en diversos equipos de seguridad.

"La realización de una cantidad tan considerable de actividades, manteniendo los máximos estándares de seguridad laboral y minimizando las dosis radiológicas para todos los profesionales que han intervenido en la recarga, ha requerido una planificación previa detallada y una elevada coordinación de todas las áreas", explica el comunicado de Ascó. Los equipos han trabajado de forma conjunta y orientada a la consecución de un objetivo común: llevar a cabo las tareas planificadas de manera segura, eficiente y ajustada al programa. Para ello, ha resultado esencial la formación previa de todo el personal incorporado a esta recarga. En un reciente encuentro con la prensa, el director general de la Asociación Nuclear Ascó-Vandellós II (ANAV), José Antonio Gago, trasladó a los periodistas la voluntad de ANAV de operar sus plantas a largo plazo. También hizo especial hincapié en la finalización del Proyecto de Refuerzo de la Seguridad.

Turquía y Bangladesh se suman a los países con energía nuclear

BlangadeshEl 30 de noviembre se inició la construcción de la central nuclear de Rooppur 1 en la provincia de Pabna, Bangladesh. A la ceremonia de inauguración de las obras asistieron la primera ministra de la República Popular del país, Sheikh Hasina, y el director general de Rosatom, Alexei Likhachev. Sheikh Hasina indicó que la construcción de la central nuclear era el sueño de los ciudadanos del país, que pasa a formar parte del mundo nuclear. En su opinión, el desarrollo de la energía nuclear tendrá grandes beneficios para la economía de Bangladesh: supondrá un impulso para el desarrollo científico y tecnológico y creará nuevos puestos de trabajo. La nueva central con dos unidades y un total de 2.400 MW, construida por Rusia, facilitará significativamente la independencia energética del país.

Para Rusia, la construcción de esta central, al igual que la que se ha iniciado en Turquía, supone nuevos pedidos para sus empresas nucleares, un aumento en las exportaciones de alta tecnología y nuevos puestos de empleo. En la actualidad, la cartera de pedidos de Rosatom incluye 34 reactores en 12 países.

El 10 de diciembre Turquía inició oficialmente la construcción de su primera central nuclear con el vertido de hormigón. La ceremonia se celebró en el emplazamiento de Akkuyu, donde se construirá la central. Al evento asistieron Alexey Likhachov, director general de Rosatom, y Fatih Dönmez, el viceministro turco de energía y recursos naturales. Según un comunicado de Rosatom, Likhachov indicó que el proyecto de Akkuyu representa el inicio de 100 años de cooperación en el área de energía nuclear entre Rusia y Turquía.

Central nuclear turcaJSC Akkuyu Nuklear, la empresa rusa responsable del proyecto, espera recibir la licencia de construcción en marzo de 2018, después de lo cual se verterá el primer hormigón de seguridad. Dicho acto marcará el comienzo oficial de la construcción. El proyecto ofrece oportunidades significativas para los proveedores turcos, que se encargarán de entre el 35% y el 40% de todo el trabajo de construcción. Más de 350 empresas turcas han solicitado formar parte de la lista de posibles proveedores, y los primeros ya han recibido pedidos para la preparación de la infraestructura de la central. A día de hoy, ya hay más de 300 personas trabajando en el emplazamiento.

Junto al inicio de la construcción de las primeras centrales nucleares en Bangladesh y Turquía, los presidentes ruso, Vladímir Putin, y el egipcio, Abdelfatah al Sisi, estuvieron presentes a principios de diciembre en la firma de un acuerdo para construir la primera central nuclear de Egipto, que se ubicará en la localidad de Dabaa, en el noroeste del país, según informa EFE. La planta contará con cuatro unidades con capacidad una potencia instalada de 1.200 MW cada una y la puesta en funcionamiento del primer reactor se espera en 2024, según fuentes oficiales rusas.

Ensayos confirman la seguridad del transporte de elementos combustibles

Equipos Nucleares (Ensa), compañía socia de Foro Nuclear, ha participado en un proyecto internacional y pionero para estudiar el comportamiento durante distintos transportes de los elementos combustibles en su contenedor ENUN 32P, que tiene el doble propósito de almacenaje y transporte.

La empresa cántabra ha colaborado con las empresas españolas Enresa y Enusa, los laboratorios americanos Sandia National Laboratories (SNL) y Pacific Northwest National Laboratory (PNNL) y con varias organizaciones de Corea del Sur (KORAD, KAERI, KEPCO y KINS).

Contenedor EnsaEste proyecto ha utilizado el contenedor ENUN 32P, cargado con tres elementos combustibles que se instrumentalizaron con galgas y acelerómetros, para medir los impactos debidos a los movimientos de carga del contenedor en las centrales nucleares, así como los distintos transportes realizados a través de carretera, ferrocarril y marítimo por la costa y por el Océano Atlántico.

El contenedor fue sometido a diversas pruebas de torsión y balanceo, de cabeceo y rebote, de curvas dinámicas y de impacto, entre otras. Los ensayos de transporte ferroviario realizados sobre los elementos combustibles del contenedor ENUN 32P de Ensa validan la hipótesis inicial de que el combustible gastado mantiene la seguridad durante las condiciones de transporte.

Tras los diferentes ensayos, los datos concluyen que el comportamiento de las barras de combustible sometidas a estas pruebas de vibraciones y paradas durante el transporte normal está muy por debajo de los límites de rendimiento y fatiga establecidos.

Más de 500 válvulas españolas para la construcción de un rompehielos nuclear

Ringo Válvulas, empresa socia de Foro Nuclear, ha finalizado la fabricación de más de 500 válvulas para suministrar a Baltic Shipyard para la construcción de un rompehielos nuclear. El proyecto incluye válvulas manuales, eléctricas y neumáticas y de tipo globo fuelle, globo control, globo en ángulo y tipo stop check.

El contrato, informa la compañía española, ha incluido válvulas para descarga de vapor a la atmósfera, "lo cual presenta un reto debido a la fuerte caída de presión y las altas temperaturas", que ascienden a 300 ºC. La solución de Ringo Válvulas ha consistido en el diseño y producción de válvulas de control de acero inoxidable de 6" 600#, selladas con fuelle y con interno tipo PILOT LDB, incluyendo un difusor de salida con varias placas taladradas con múltiples orificios.

Ringo es un fabricante de válvulas cuyas actividades incluyen todas las operaciones relacionadas con las válvulas, incluyendo el diseño, fabricación, montaje, pruebas, certificación y comercialización de los productos suministrados a un mercado global.

La empresa cuenta con amplias y modernas instalaciones localizadas en Zaragoza y con más de 12.000 m2 con sistemas y equipos de última generación para el montaje, pruebas e inspección de válvulas.

La compañía suministra válvulas a nivel nacional y mundial a refinerías, industria química y petroquímica, petróleo y gas, así como a plantas de generación de energía (nuclear, carbón, ciclo combinado y termosolar), entre otras industrias.

GDES fomenta el emprendimiento y la I+D+i a través de un Premio

GD Energy Services, en colaboración con el Consejo Social de la Universitat Politècnica de València, ha convocado el Premio al Emprendimiento destinado a reconocer y apoyar proyectos empresariales e iniciativas innovadoras de emprendedores y nuevas empresas en el ámbito industrial, especialmente en operación y mantenimiento para la industria energética. La finalidad de GDES con este reconocimiento, explica la compañía socia de Foro Nuclear, "es fomentar la aparición de emprendedores con proyectos empresariales de futuro que puedan funcionar como empresas de éxito y que sean, a su vez, inspiración de nuevas ideas en el entorno de las entidades académicas e instituciones del conocimiento".

Con este reconocimiento, el Consejo Social de la Universitat Politécnica de Valencia y GDES reafirman su apoyo a la innovación y a la investigación con especial interés en aquellos trabajos que tengan una implantación práctica y efectiva en la sociedad. Podrán optar al premio todos aquellos emprendedores licenciados, titulados o estudiantes que cursen estudios en centros universitarios o en escuelas profesionales, así como emprendedores de centros de investigación o institutos tecnológicos, y que presenten un proyecto de empresa innovador, en el ámbito industrial, especialmente en el sector de la energía. Las temáticas principales se refieren al incremento de la eficiencia energética, la minimización de residuos y optimización de costes de operación y el desarrollo de tecnología para el apoyo a la operación y el mantenimiento de plantas de producción de energía. El plazo de convocatoria finaliza el 9 de enero de 2018.

Foro Nuclear oferta un nuevo curso online para conocer y entender la energía nuclear

Foro de la Industria Nuclear Española organiza jornadas formativas, conferencias, talleres, cursos presenciales y ahora también, a través del Aula Virtual de su portal dirigido al profesorado, el Rincón Educativo, ofrece cursos online.

Tras el éxito de cursos en red sobre "Un recorrido por la energía" o "Ponte al día en energía", Foro Nuclear ofrece ahora uno nuevo dirigido al profesorado de educación secundaria, bachillerato y formación profesional de todas las comunidades autónomas titulado "Conocer y Entender la Energía Nuclear". Este curso gratuito de 25 horas de duración está reconocido con 2,5 créditos de formación del profesorado por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte.

Este curso busca dar a conocer al profesorado el funcionamiento de la tecnología nuclear mediante lecciones sencillas y dinámicas que se abordarán a lo largo de dos semanas en módulos referidos al combustible nuclear, la operación de las centrales, la protección radiológica y los residuos radiactivos o la seguridad nuclear. El curso comienza el 15 de enero de 2018 y finaliza el día 30 del mismo mes.

Una nueva instalación del CERN puede ayudar en la investigación sobre el cáncer

Instalacion CERNLa nueva instalación CERN-MEDICIS ha producido radioisótopos por primera vez. MEDICIS (Medical Isotopes Collected from ISOLDE) tiene como objetivo aportar una amplia gama de radioisótopos, algunos de los cuales solo pueden producirse en el CERN. Estos radioisótopos están destinados principalmente a hospitales y centros de investigación en Suiza y por toda Europa. Recientemente, informa el CERN en un comunicado, se han conseguido grandes avances en el uso de radioisótopos para diagnóstico y tratamiento y, de esta forma, MEDICIS permitirá a los investigadores producir y probar radioisótopos no convencionales con miras a desarrollar nuevos enfoques para la lucha contra el cáncer. Puede ayudar a buscar radioisótopos con las propiedades adecuadas para mejorar la precisión tanto de las pruebas de imagen como del tratamiento.

En palabras de Thierry Stora, coordinador del proyecto MEDICIS, "los radioisótopos se utilizan en la medicina de precisión para diagnosticar el cáncer y otras enfermedades y también para enviar pequeñas dosis de radiación exactamente donde se necesitan, sin destruir tejidos sanos adyacentes. Ahora, gracias a MEDICIS podemos producir isótopos no convencionales y ayudar a expandir la gama de aplicaciones".

Este vídeo del CERN explica en un minuto en qué consiste la nueva instalación MEDICIS.

 

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