Dec 11, 2017

Noviembre 2016

Energía nuclear, cambio climático y transición energética

La energía nuclear es un buen instrumento para la transición energética que estamos comenzando a vislumbrar con nitidez, complementándose mutuamente con el desarrollo y la implantación de las energías renovables.

Algunos países ya lo están enfocando así y encontramos ejemplos significativos que, desde diferentes perspectivas, nos ayudan a comprender mejor este fenómeno. En el caso de la Unión Europea, cada país tiene autonomía para elegir la senda más adecuada y establecer el tipo de políticas energéticas que mejor se ajusten a sus características. En este sentido, no debe sorprender que la mitad de los estados miembros tengan en sus mix de generación eléctrica a la energía nuclear como instrumento para lograr la sostenibilidad energética y la descarbonización de su economía. Lo mismo ocurre con otros países firmantes del Acuerdo de París –China, India y Estados Unidos como ejemplos más significativos- que han decidido utilizar la tecnología nuclear como herramienta de garantía de suministro, competitividad económica y reducción de sus emisiones contaminantes.

En la actualidad Asia es el principal escenario de los nuevos proyectos nucleares. China, Corea del Sur e India han decidido que la energía nuclear forme parte de su mecanismo de aprovisionamiento energético por razones de seguridad de suministro, de independencia energética, de capacidad tecnológica y, también, de limpieza ambiental.

Los proyectos nucleares en marcha en los países de Oriente Medio y el Golfo Pérsico tienen indudablemente un carácter estratégico y de largo plazo que no debemos ignorar.

En Europa asistimos a lo que podríamos describir como un escenario mixto. Existen países que están poniendo en marcha nuevos proyectos nucleares, como en Reino Unido y Finlandia, y otros cuya opción es mantener y continuar la operación de los reactores ya en funcionamiento por periodos más dilatados de tiempo, siempre en condiciones de seguridad y bajo la supervisión de los organismos reguladores nacionales. Bélgica, Suiza, Francia, los Países Bajos o Suecia son ejemplos muy próximos de lo que estamos señalando.

Un caso particular que merece ser citado es el de Alemania, donde desde mediados del año 2000 coexisten dos tendencias que reflejan los objetivos de una determinada política cuyos efectos están siendo hasta el momento, justamente, los contrarios de los que se pretendía lograr. Efectivamente, el impulso dado desde el gobierno federal a la implantación de las energías renovables y la decisión del cierre anticipado de las centrales nucleares –como respuesta improvisada a Fukushima- ha tenido como resultado un incremento tanto de las emisiones de CO2 como del precio medio de la electricidad (el segundo más elevado de la Unión Europea, por detrás de Dinamarca y un 42% por encima de la media europea para los consumidores domésticos y un 15% para los consumidores industriales), sin que la cobertura de la demanda sea más verde o esté mejor asegurada. Las importaciones de electricidad –debido a la buena interconexión eléctrica en el centro de Europa- han facilitado también la implantación de estas políticas energéticas. 

Una política energética para España. La aportación nuclear

Este ejemplo nos debería mover a la reflexión. España no puede permitirse el lujo de cometer el error de impulsar una determinada política energética o cerrar de forma precipitada sus plantas nucleares sin analizar previamente y a fondo todas sus consecuencias. Nuestro país no tiene ni las materias primas, ni la estructura de costes, ni el mercado, ni las interconexiones de Alemania (más de un 30% de capacidad de interconexión frente al escaso 3% de España).

Parece evidente que la senda que nos han marcado las directrices de la política energética y climática de la Unión es un valioso referente que debe guiar nuestras decisiones. Los tres principios señalados para la sostenibilidad energética son, en este sentido, un instrumento muy útil. La energía nuclear puede colaborar eficazmente en España para satisfacer estos tres principios:

  • Energía segura: La contribución de la energía nuclear a una energía segura puede analizarse desde dos puntos de vista: En primer lugar, considerando la disponibilidad y fiabilidad de suministro de combustible a precios competitivos y previsibles y en segundo lugar, considerando la aportación estable y continua de la producción eléctrica del parque nuclear al sistema eléctrico.
  • Energía competitiva: Lo que significa producir a unos costes moderados y predecibles (tanto por los precios de las materias primas como por los costes de operación y mantenimiento) de manera que el coste final sea competitivo respecto de otras fuentes de generación eléctrica. Esto supone mayor capacidad de rentas disponibles en las familias para otros consumos imprescindibles como la alimentación, el vestido o la salud. También supone optimizar la estructura de costes de las industrias con consumo intensivo de electricidad.
  • Energía sostenible: Es necesario disponer de tecnologías bajas en carbono en su ciclo completo de vida, entre las cuales están, en el mismo orden de magnitud, las renovables y la energía nuclear.

La energía nuclear cumple con los tres principios de la sostenibilidad y puede ser –en un país de las características de España- un valioso aliado para transitar con éxito hacia el nuevo modelo energético que se propugna.

En nuestro país, la energía nuclear hoy:
• Aporta cantidades intensivas de electricidad: aproximadamente 60.000 GWh anuales, equivalente a más del 20% de la demanda.
• Aporta seguridad de suministro: El parque nuclear español funciona 24 horas al día, 365 días al año. Los indicadores de funcionamiento han sido históricamente cercanos al 90%.
• Aporta energía libre de emisiones: con su funcionamiento, el parque nuclear español evita cada año la emisión de entre 45 y 55 Mt CO2 a la atmósfera, lo que es equivalente a las que producen anualmente cerca de 25 millones de vehículos.
• Aporta valor añadido a la economía: una aportación al PIB de 2.800 millones de euros anuales y más de 27.500 empleos directos e indirectos de alta cualificación.

Una estrategia acertada y realista

La continuidad de la operación de las centrales nucleares parece una forma acertada y realista, adecuada y sensata, de mantener un suministro eléctrico coherente con las directrices de la Unión Europea y que, al mismo tiempo, nos permita cumplir con nuestros compromisos internacionales sin poner en riesgo la mejora de la calidad de vida de las personas.

Cada 10 años adicionales de operación de las centrales nucleares españolas significaría una cantidad de electricidad equivalente a dos años y medio de consumo eléctrico nacional actual; el ahorro de entre 450 y 550 millones de toneladas de CO2; 28.500 millones de euros de aportación al PIB y 11.000 millones de aportación fiscal y tributaria.

De cara a 2030 (año objetivo del Paquete Energía-Clima de la Unión Europea), si no estuvieran operativas las centrales nucleares, habría que adoptar con urgencia un plan necesariamente improvisado de transición energética, teniendo que sustituir su aportación al sistema eléctrico, es decir, 60.000 GWh anuales, que cubren más del 20% de la demanda.

Esto supondría un incremento de precios para el consumidor final, perjudicando la competitividad de la economía y el presupuesto de las familias. Reiteradas declaraciones de responsables ministeriales y diferentes estudios, realizados por Deloitte o JB Capital Markets, cifran este incremento de precios para el consumidor final entre un 20% y un 35%.

Parece claro que las ventajas de mantener el parque nuclear actual (siempre en condiciones de seguridad) son muy superiores a los inconvenientes. Y llevar adelante esto -en relación con la alternativa que sería necesaria- es comparativamente sencillo, asumible y la industria nuclear sabe cómo hacerlo.

En realidad, no existen impedimentos ni barreras que frenen esta opción. Al contrario, en España tanto el marco legal como el regulatorio permiten la continuidad del parque nuclear. Además, existe un valioso precedente que es el proceso de renovación de la autorización de la central nuclear de Santa María de Garoña en 2009, que creó las condiciones y desarrolló la metodología, tanto por parte de la industria como por parte del organismo regulador y la administración, para que una planta (de hecho, Garoña ya lo consiguió) pueda operar más allá de los 40 años.

Por el contrario, el cierre prematuro y anticipado de las centrales nucleares españolas nos llevaría a un escenario indeseado, negativo, lleno de incertidumbres e improvisaciones y de inconvenientes de todo orden que nos alejaría de la estabilidad, la seguridad y la confianza en un sistema eléctrico básico para la recuperación de nuestro país.

Conclusión

La transición energética es una realidad a la que ya estamos asistiendo. Los acuerdos internacionales, nuestra sociedad y nuestro entorno están orientados hacia economías bajas en carbono. En esta transición, la energía nuclear puede y debe ser un aliado, un instrumento, un puente que permita transitar hacia un futuro sostenible y, posiblemente, también nuclear mediante el desarrollo de la tecnología de fusión. 

 

“Transición Energética y Sostenibilidad”, Jornada formativa organizada por Foro Nuclear

Foro de la Industria Nuclear Española, en colaboración con la Asociación de la Prensa de Madrid (APM), organizó ayer, 16 de noviembre, la VI edición de las jornadas formativas dirigidas a periodistas.

Jornada periodistas Transicion Energetica y Sostenibilidad Foro Nuclear APM intEn esta ocasión destacados ponentes del ámbito empresarial, universitario y científico español trataron el tema de actualidad Transición Energética y Sostenibilidad.

Tras la inauguración de la jornada por parte de Victoria Prego de Oliver, presidenta de la APM y Antonio Cornadó, presidente de Foro Nuclear, se dio paso a dos ponencias englobadas bajo el título "Retos y oportunidades de la energía nuclear en el horizonte 2030".

La primera de estas ponencias "Energía y competitividad: una propuesta desde el sector empresarial" la pronunció Iván Albertos, responsable de Energía del Departamento de Asuntos Económicos y Europeos de Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE). La segunda, a cargo de Antonio González, director de Estudios y Apoyo Técnico de Foro Nuclear, trató sobre "Continuidad de la operación del parque nuclear nacional. Una visión más allá de nuestras fronteras".

La jornada continuó con una mesa redonda moderada por Antonio Cornadó en la que se debatió sobre "Transición del modelo energético: avanzando hacia la sostenibilidad energética, económica y medioambiental". Participaron en dicho debate: Blanca Perea, directora de Energía de FTI Consulting, Eloy Álvarez Pelegry, director de la Cátedra de Energía de Orkestra-Instituto Vasco de Competitividad-Universidad de Deusto y Ramón Gavela, director del Departamento de Energía del CIEMAT.

Un año más, y por medio de esta jornada dirigida a periodistas, Foro Nuclear ha reforzado su compromiso de divulgar el conocimiento sobre el sector nuclear.

 

La capacidad de generación nuclear seguirá incrementándose hasta el año 2030

El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) ha publicado la última edición de su informe anual "Energy, Electricity and Nuclear Power Estimates for the Period up to 2050".

OIEA informe nuclear power estimates up to 2050 foto interior OKDicho informe estima que la capacidad de generación de electricidad de origen nuclear seguirá incrementándose hasta el año 2030, entre el 1,9% y el 56%, aunque a un ritmo menor que en las previsiones anteriores, de entre el 2,4% y el 68% en la edición de 2015.

En el escenario de bajo crecimiento, la potencia instalada pasará de los 382,9 GW de finales del año 2015 a 390,2 GW y alcanzará los 598,2 GW en el escenario de alto crecimiento.

Según el informe, "la incertidumbre relacionada con las políticas energéticas, la renovación de las autorizaciones de explotación, los cierres y la construcción de nuevas centrales explican un rango tan amplio entre ambos escenarios. Las proyecciones desde el año 2030 al año 2050 suponen aún mayores grados de incertidumbre".

El OIEA indica que, a corto plazo, el crecimiento de la energía nuclear se verá afectado por diversos factores, entre los que se encuentran los bajos precios del gas natural, la reducción en el coste de las energías renovables, la ausencia de señales de mercado para las fuentes bajas en carbono y un lento crecimiento de la economía mundial.

El director del Departamento de Energía Nuclear del Organismo, Mikhail Chudakov, ha expuesto que "la energía nuclear continuará jugando un papel importante en el mix energético mundial a largo plazo. Teniendo en cuenta el crecimiento esperado de la población y del consumo de electricidad, la energía nuclear puede ayudar a garantizar un suministro de energía fiable y seguro, al tiempo que reduce las emisiones de gases de efecto invernadero. Dicho de otra manera, la energía nuclear puede ayudar a resolver la pobreza energética de millones de personas así como en la lucha contra el cambio climático".

 

Reino Unido celebra el 60 aniversario de la primera central nuclear del mundo

El pasado 17 de octubre se cumplió el 60 aniversario de la inauguración por la Reina Isabel II de la que fuera la primera central nuclear comercial del mundo, la de Calder Hall ubicada en Inglaterra. Comenzó su operación comercial en octubre de 1956 y estuvo en funcionamiento durante 47 años. 

Calder Hall NPP indoors El reactor de 60 MWe de potencia bruta instalada, fue la primera de ocho unidades pequeñas de prototipo Magnox, construidas en Calder Hall y Chapelcross (Escocia). Posteriormente, en 1957, 1958 y 1959 se añadieron tres unidades más de 50 MWe y en el año 2003 se cerraron las cuatro plantas.

En la actualidad, la empresa Sellafield Ltd es la responsable de gestionar el desmantelamiento y almacenamiento de residuos de la central de Calder Hall. 

Con motivo del 60 aniversario de su inauguración, antiguos empleados de la misma han recordado con mucha emoción sus años de trabajo en la central británica y han coincidido en afirmar el sentido de orgullo compartido por los logros conseguidos en la que fue la primera central en operación comercial del mundo, el espíritu de equipo y casi familiar que se respiraba así como los elevados niveles de exigencia que debían cumplir y la implicación con la que realizaban su trabajo día tras día.

En la actualidad Reino Unido tiene 15 reactores en operación que en el año 2015 aportaron al sistema eléctrico británico cerca del 19% de la producción total de electricidad.

 

Las centrales nucleares de Vandellós II y Almaraz contratan personal externo para los trabajos de recarga

La central nuclear Vandellós II, ubicada en Tarragona, está llevando a cabo su 21ª recarga de combustible, parada que dará paso a un nuevo ciclo de operación de 18 meses y para la que se ha previsto la contratación de un millar de personas externas para la realización de los trabajos programados.

Durante esta parada, que llega tras un ciclo de operación ininterrumpido de 496 días, la empresa operadora de la central, ANAV, tiene previsto ejecutar más de 9.000 órdenes de trabajo, la mayoría correspondientes a trabajos de mantenimiento preventivo e inspecciones.

Vandellós II OK NLLos responsables de ANAV señalan que se continuará también con la implantación de las últimas modificaciones de diseño relacionadas con el Proyecto de Refuerzo de la Seguridad derivado de las pruebas de resistencia post Fukushima, contempladas en las Instrucciones Técnicas Complementarias emitidas por el Consejo de Seguridad Nuclear.

La central nuclear Vandellós II duplicará el número de personas que trabajan en el emplazamiento en operación normal de la planta durante esta recarga de combustible. ANAV contratará a cerca de 1.000 profesionales de 65 empresas de servicios, la mayoría de ellos residentes en la provincia de Tarragona, para ejecutar las distintas órdenes de trabajo.

Por su parte, la central nuclear de Almaraz también ha iniciado la parada de recarga de combustible y mantenimiento general de su Unidad II, que tendrá una duración de 41 días en los que se realizarán más de 9.000 actividades planificadas.

Para esta recarga se han contratado los servicios de más de 70 empresas especializadas que emplearán a 1.200 trabajadores adicionales a la plantilla habitual de la central, la mayoría de Extremadura.

Estos profesionales, al igual que los contratados para Vandellós II, han recibido la formación adecuada a las actividades a realizar en la planta.

Además de los trabajos propios de recarga de combustible y mantenimiento general se continuará con la implantación de modificaciones de diseño vinculadas a compromisos con el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN).

Esta unidad de la central nuclear de Almaraz lleva acumulada al origen una producción de cerca de 245.000 millones de kWh, habiendo estado acoplada de forma interrumpida durante más de 380 días en el anterior ciclo de operación.

 

La central búlgara Kozloduy 5 puede operar con seguridad 30 años adicionales

La unidad 5 de la central nuclear búlgara de Kozloduy puede continuar su operación de forma segura 30 años más, hasta 2047, según un estudio realizado por un consorcio franco-ruso formado por las empresas rusas Rosenergoatom y Rosatom Service, y la francesa EDF.

Según han indicado los responsables del estudio, los resultados del mismo muestran que todos los equipos, estructuras, edificios y sistemas de la central se encuentran en buen estado de funcionamiento, lo que garantizaría la continuidad de la operación segura de la central.

Kozloduy 5 and 6 KNPP Kozloduy 5, con un reactor VVER V-320 de 963 MW comenzó su operación comercial en diciembre de 1988. En septiembre de 2014, la empresa propietaria de la central, Bulgarian Energy Holding, firmó un acuerdo con el consorcio franco-ruso para valorar la continuidad de la operación de la planta más allá del año 2017.

En la actualidad Bulgaria tiene dos reactores en operación, las unidades 5 y 6 de Kozloduy, que en el año 2015 aportaron al sistema eléctrico del país más del 31% de la producción total de electricidad.

El gobierno búlgaro ha declarado que promover la continuidad de la operación de sus centrales nucleares es prioritario con el fin de asegurar el abastecimiento energético del país.

 

El reactor Watts Bar 2 comienza su operación comercial

La unidad 2 de la central nuclear estadounidense Watts Bar ha iniciado su operación comercial el 20 de octubre, según ha anunciado la empresa operadora Tennessee Valley Authority (TVA).

La planta, con un reactor de agua a presión (PWR) de 1.218 MWe de potencia instalada, alcanzó su primera criticidad en mayo y se conectó a la red en junio. Según informa TVA, la unidad comenzó su operación comercial tras completar una larga serie de pruebas de aumento de potencia, habiendo funcionado de manera fiable a plena potencia durante más de tres semanas. Durante las pruebas aportó más de 500 millones de kWh de energía libre de emisiones de carbono.

Noticia Watts Bar II OK NLLa central de Watts Bar, que se encuentra en Spring City (estado de Tennessee), alberga dos reactores nucleares que se Inicioon a construir en 1973, obra que fue suspendida en 1985. Posteriormente, TVA decidió reanudar el trabajo en la unidad 1, que comenzó a funcionar en 1996.

En 2007, TVA reanudó la construcción de Watts Bar 2. Durante estos trabajos, se han incorporado las mejoras que la Comisión Reguladora Nuclear de Estados Unidos establece como requisitos indispensables tras Fukushima-Daiichi.

Junto con las otras centrales de TVA en el estado de Tennessee, Sequoyah y Browns Ferry, Watts Bar produce electricidad para cuatro millones y medio de hogares, habiendo reducido las emisiones de gases de efecto invernadero en un 30% desde el año 2005.

 

China tiene una nueva central nuclear en funcionamiento y construye su primera planta flotante

La unidad 3 de la central nuclear Fuqin, en la provincia de Fujian en China, inició oficialmente su operación comercial el pasado 24 de octubre tras finalizar las pruebas de puesta en marcha.

Fuqin3 China

La carga de los 157 elementos de combustible en el núcleo del reactor de agua a presión -un CPR-1000 de 1087 MWe- finalizó el 4 de abril y alcanzó la primera criticidad el 3 de julio. Finalmente la unidad se conectó a la red el 7 de septiembre.

Para garantizar su funcionamiento, se realizaron varias pruebas de puesta en marcha en la unidad, incluyendo una prueba de carga y una prueba de funcionamiento de 168 horas de duración. 

La central de Fuqing albergará seis reactores PWR (de agua a presión) de diseño chino. Los cuatro primeros son CPR-000 de 1087 MWe. La unidad 1 comenzó su operación comercial en noviembre de 2014 y la segunda en octubre de 2015. El comienzo de la cuarta unidad está previsto para 2017 mientras que las unidades 5 y 6 Inicioán su operación en 2019 y 2020 respectivamente.  

Comienza la construcción de la primera central nuclear flotante de China

Ha comenzado la construcción de la primera central nuclear flotante del país, un reactor multifuncional pequeño y modular cuyo diseño se conoce como ACPR50S de 60 MWe de potencia instalada y que se espera pueda empezar a generar electricidad en 2020, según informó la empresa constructora China General Nuclear Power Corporation (CGN).

Las centrales nucleares flotantes son autónomas y están diseñadas para ser utilizadas en lugares aislados pudiendo proporcionar electricidad a zonas de difícil acceso y también agua potable a zonas áridas mediante técnicas de desalinización.

Este tipo de centrales ofrecen numerosas ventajas: se puede construir en una fábrica o astillero, con lo que se evita tener que contar con una instalación especial para la construcción. También se simplifica la cuestión de la ubicación, puesto que no es necesario realizar estudios de viabilidad del terreno y el entorno en tierra. Además, tiene un impacto ambiental muy bajo y el desmantelamiento puede llevarse a cabo en una instalación especializada. No obstante, el entorno marino hace que sea necesario tener en cuenta varios factores, como el acceso del personal y de los equipos y la necesidad de asegurarse de que los materiales radiactivos nunca se viertan al mar.

 

Inspecciones en centrales nucleares francesas y cierre en Estados Unidos de Fort Calhoun

El organismo regulador francés, Autorité de Sûreté Nucléaire (ASN), ha solicitado la realización de inspecciones de los generadores de vapor de 18 centrales nucleares en operación a lo largo del segundo semestre de 2016, con el fin de analizar una posible alta concentración de carbono en el acero de los cabezales inferiores del primario de dichos generadores de vapor. Este análisis sólo puede realizarse estando las centrales paradas.

En un comunicado, la ASN indicó que estos cabezales podrían estar afectados por altas concentraciones de carbono como se había detectado en el fondo de la vasija del reactor de la unidad 3 de la central de Flamanville -en construcción en el norte del país- que había sido fabricado en la forja Le Creusot de Areva.

La detección de las elevadas concentraciones de carbono hizo que Areva revisase en 2015 el procedimiento de gestión de la calidad de cerca de 400 piezas manufacturadas en la forja de Le Creusot desde 1965. Las forjas utilizadas en los generadores de vapor de 12 de estas centrales procedían de Japan Casting and Forging Corporation (JCFC).

De las dieciocho centrales –tanto de la serie de 900 MW como de 1.450 MW de potencia instalada, propiedad y operadas por EDF- seis ya han sido inspeccionadas y están de nuevo en operación comercial, siete están realizando las inspecciones o ya las han completado y las restantes cinco pararán a lo largo del mes de diciembre -antes de sus paradas programadas de recarga- para la realización de dichas inspecciones.

Fort Calhoun NPP OK

Cierre de la central nuclear estadounidense de Fort Calhoun 

El 24 de octubre Omaha Public Power District (OPPD) paró la central nuclear Fort Calhoun de forma definitiva debido a las condiciones del mercado, incluyendo los históricamente bajos precios del gas natural y una demanda menor de electricidad. La decisión de cierre había sido tomada por el Consejo de Administración de OPPD a mediados del mes de junio.

Fort Calhoun disponía de un reactor de agua a presión PWR de 512 MW de potencia bruta instalada. Comenzó su operación comercial en septiembre de 1973 y el organismo regulador nuclear estadounidense (NRC por sus siglas en inglés) le había concedido en noviembre de 2003 una autorización de explotación hasta 2033.

Desde 2012 estaba siendo operada por Exelon Generation Co. y entre 2011 y 2013 se realizó una larga parada para implementar mejoras en los sistemas de operación y seguridad. Esta central generaba una tercera parte de la producción total de OPPD y un 25% de la electricidad libre de emisiones consumida en el estado de Nebraska, en el cual ahora solo queda en operación la central de Cooper. 

 

Un día en la vida de un inspector del OIEA

La principal misión del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) es la de verificar el uso del material y tecnología nucleares a nivel mundial, como parte del régimen global de no proliferación. Según datos del Organismo, en 2015 se encontraban bajo su custodia 709 instalaciones radiactivas y 577 ubicaciones externas en 181 países y se realizaron un total de 2.118 inspecciones.

Una de las actividades más importantes que realiza es la inspección de las existencias de material nuclear declaradas por cada operador, cometido que llevan a cabo los inspectores de salvaguardias.

Inspectores salvaguardias IAEAPero, ¿cómo es el día a día de un inspector de esta Organismo? Para el desempeño de su trabajo viajan un promedio de 100 días al año a destinos de lo más dispares. En muchos casos las instalaciones se ubican en zonas remotas y de difícil acceso, donde además las condiciones climatológicas son adversas.

Se trata de un trabajo muy activo que exige buena forma física y resistencia, además de paciencia y capacidad de adaptación, aseguran desde el OIEA.

La resistencia física de los inspectores de salvaguardias se pone a prueba día tras día, puesto que la inspección de una planta nuclear puede durar entre cuatro y diez horas, mientras que la de otros tipos de instalaciones, como las relacionadas con la fabricación del combustible, puede exigir hasta una semana de trabajo.

 

 

 

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