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La República Checa producirá la mitad de su energía eléctrica en centrales nucleares hacia 2040, como parte de la política energética adoptada por el Gobierno, según ha manifestado un portavoz de la empresa eléctrica nacional CEZ.
Con ello, el país podrá retirar del servicio centrales antiguas de carbón y depender menos de sus reservas domésticas de este mineral, que están disminuyendo. Actualmente el carbón atiende un 60% de la demanda eléctrica del país.
La política nuclear, aprobada por el Gobierno, apunta a una producción nuclear de 46,4 TWh en 2025 y 55,2 TWh más adelante. A más largo plazo se mantendrá un 50% nuclear, dedicándose el carbón a usos térmicos.
Para cubrir este ambicioso plan se construirán dos unidades nuevas en la central de Temelin, que se espera sean adjudicadas en 2013 una vez se resuelva el litigio entre CEZ y la francesa Areva sobre la descalificación de la oferta de ésta (ver Flash de diciembre 2012). CEZ obtuvo en enero de este año la Declaración de Impacto Ambiental del Ministerio del Medio Ambiente para estas unidades, después de un estudio minucioso que incluye 90 condiciones relativas a la seguridad nuclear y protección radiológica del ambiente. Después de Temelin, CEZ proyecta construir una nueva unidad en Dukovany, donde ya funcionan otros cuatro reactores, así como extender la vida operativa de las actuales unidades de Temelin hasta 60 años








