Apr 25, 2018

Abril 2018

 

Tecnología nuclear para mejorar la alimentación y la agricultura

La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) llevan 50 años investigando y poniendo en práctica la tecnología nuclear, con resultados que han tenido un gran impacto positivo en numerosas zonas del mundo.

La FAO ha publicado siete ejemplos de los beneficios de la tecnología nuclear aplicada a la agricultura y la alimentación que se recogen a continuación:

1. Productividad animal y salud

La tecnología nuclear contribuye a mejorar la productividad ganadera, controlar y prevenir las enfermedades transfronterizas de los animales y proteger el medio ambiente.

En Camerún se han utilizado técnicas nucleares para cruzar el Bos indicus y el Bos taurus (dos razas locales de ganado). Gracias a esto, los granjeros triplicaron los rendimientos de producción de leche, generando ingresos adicionales de 110 millones de dólares al año. Otro programa ha reducido drásticamente la incidencia de brucelosis, una enfermedad altamente contagiosa que se transmite a los humanos al beber leche sin pasteurizar o comer carne poco cocinada de animales infectados.

2. Mejora del equilibrio del suelo y del agua

Muchos países utilizan técnicas nucleares para mantener la salud del suelo y el agua, algo fundamental a la hora de garantizar la seguridad alimentaria de la creciente población mundial.

En Benín se puso en marcha un plan con técnicas nucleares que facilita la fijación de nitrógeno, aumentando el rendimiento del maíz en un 50% y reduciendo la cantidad de fertilizantes utilizados en un 70%. 5.000 agricultores rurales participaron en este plan. De manera similar, las técnicas nucleares permiten a los agricultores Masai de Kenia programar el riego a pequeña escala, duplicando los rendimientos de los vegetales pero utilizando solo el 55% del agua que supone el riego manual tradicional.

3. Gestión de plagas

La técnica de los insectos estériles consiste en la cría en masa y esterilización de insectos machos antes de liberarlos sobre áreas infestadas de plagas. Esta técnica suprime y elimina gradualmente las plagas ya establecidas o impide la introducción de especies invasoras, y es más segura para el medio ambiente y la salud que los plaguicidas convencionales.

Los gobiernos de Guatemala, México y Estados Unidos llevan décadas aplicando la técnica de los instectos estériles para prevenir la propagación de la mosca mediterránea de la fruta. Además, cada semana Guatemala envía cientos de millones de mosquitos macho estériles a los estados de California y Florida para proteger sus cultivos de cítricos.

4. Seguridad alimentaria

Es necesario contar con potentes sistemas de control de calidad para comprobar la inocuidad de los alimentos. De esta manera, se facilita el comercio de alimentos seguros y se combate el fraude alimentario, que cuesta a la industria alimentaria hasta 15.000 millones de dólares al año.

Las técnicas nucleares ayudan a las autoridades nacionales de más de 50 países a detectar residuos nocivos y contaminantes en los productos alimenticios mediante análisis de isótopos estables. Los programas científicos de Pakistán, Angola y Mozambique permiten comprobar la presencia de residuos de medicamentos veterinarios y contaminantes en productos de origen animal. Esta técnica ayuda a cumplir con los estándares internacionales alimentarios y aumenta la reputación del país en el comercio internacional de alimentos.

5. Respuesta de emergencias

Cuando se produce un incidente o emergencia nuclear es de crucial importancia comprender el movimiento de la radiactividad a través del medio ambiente para prevenir o mitigar el impacto del suceso en los productos agrícolas.

Durante la emergencia nuclear de 2011 en Japón, la FAO y el OIEA recopilaron una extensa base de datos de alimentos contaminados con radioisótopos. Esta información facilitó las medidas de seguimiento adecuadas para proteger a los consumidores, al sector agroalimentario y al mundo en general.

6. Adaptación al cambio climático

Tecnicas nuclearesMediante técnicas nucleares, el sector agrícola se adapta al cambio climático, ya que aumenta de manera sostenible la eficacia de sus recursos y su productividad.

En Burkina Faso, un programa nuclear de cruzamientos apoyado por evaluaciones genéticas en varios laboratorios nacionales ayuda a los granjeros a criar animales más productivos y resistentes al clima. Esta misma tecnología también se utiliza para producir alimentos con los nutrientes necesarios para obtener un ganado más grande y productivo.

7. Prevención de la hambruna estacional

Los programas de mejora de cultivos utilizan tecnología nuclear para ayudar a los países vulnerables a garantizar su seguridad alimentaria, adaptarse al cambio climático y hacer frente a la hambruna estacional. Las nuevas variedades de cultivos mejorados tienen un proceso de crecimiento más corto, permitiendo así a los agricultores campañas de siembra adicionales durante la temporada de crecimiento.

En los últimos años los agricultores del norte de Bangladesh han utilizado una variedad de arroz mejorado de rápida maduración que madura 30 días más rápido que el arroz normal, dando lugar a cosechar otros cultivos en la misma temporada. Gracias a esto, la producción de arroz en Bangladesh aumentó de 26,8 millones de toneladas en 2003-2004 a 33,8 millones de toneladas en 2012-2013.

 

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros productos y servicios mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Al aceptar el presente aviso entendemos que das tu consentimiento a nuestra Política de cookies.

  Aceptar Política de cookies.