PRESENTACIÓN

 

Foro de la Industria Nuclear Española acude a su cita anual para presentar la publicación ENERGÍA 2021, que recopila datos e información actualizados del sector energético. Como en ediciones anteriores, puede consultarse y descargarse en nuestra web www.foronuclear.org.

 

El año 2020, marcado por la Covid-19, ha dejado un panorama económico preocupante. La economía mundial tuvo un crecimiento negativo del 4% y los países avanzados perdieron el 5,8% de su PIB, siendo la economía española la más perjudicada de toda la Unión Europea con un desplome del 10,8%.

 

Como consecuencia de ello, en nuestro país, el consumo de energía primaria descendió un 13,3% y el de energía final un 13,6%. La demanda de electricidad, con un -5,6%, amortiguó su caída en términos relativos. No así la de los productos petrolíferos, que perdieron un 18,5% respecto al año anterior, alcanzando las gasolinas de automoción el -21,1%. A nivel internacional, en el conjunto de países de la OCDE el descenso del consumo de electricidad fue del 2,9% y el de la producción de electricidad del 2,7%. En la Unión Europea esas cifras fueron del -4,4% y -4,2% respectivamente.

 

La evolución del impacto de la Covid en la economía española a lo largo del año 2020 tiene un buen reflejo en la de la demanda diaria de energía eléctrica, que Red Eléctrica de España ha plasmado en una gráfica que se incluye en esta publicación. Se observa cómo con el estado de alarma del 15 de marzo, la variación de la demanda con relación al mismo día de 2019 inicia una senda negativa, alcanzando su mínimo el 21 de mayo con un -21,5%. A partir de esa fecha la tendencia se invierte, con otro mínimo relativo del -13% a mediados de noviembre (nuevo estado de alarma por la segunda ola del virus). A final de año, el consumo tendió a igualar el del 2019.

 

Por lo que respecta a la generación eléctrica, la producción neta en España en 2020 fue de 251.160 GWh, aproximadamente un 3,7% inferior a la del año anterior. La tecnología nuclear sigue consolidada -por décimo año consecutivo- como la fuente con mayor aportación al sistema eléctrico nacional, con un 22,2%, seguida de la eólica con el 21,8%.

Los ciclos combinados se contrajeron más de un 20%, para adecuar el mix a la menor demanda, aportando un 17,5% al conjunto. Entre las fuentes que han crecido, la hidráulica lo ha hecho en un 23,6%, lo que contrasta con el descenso del 27,1% del año precedente, muestra de su variabilidad. La fotovoltaica ha experimentado un gran incremento del 65%. En el otro extremo, el carbón ha reducido su aportación en un 60,4%, cumpliendo con las pautas de descarbonización en nuestro país. Apenas 5.000 GWh han tenido su origen en esta tecnología, cuando hace 15 años, pasaban de 75.000 GWh.

De esta forma, las instalaciones convencionales –nuclear, carbón, hidráulica, ciclo combinado y fuel/gas– representaron el 55,6% del total de la producción, con 139.544 GWh, un 8,7% menos que el año anterior. El resto de tecnologías –cogeneración, residuos, eólica, solar, turbinación de bombeo y otras renovables- produjeron un 6,2% más.

Las tecnologías libres de CO2 han representado el 66,2% del total. Dentro de estas, la nuclear aportó más de una tercera parte de la electricidad libre de emisiones. Esto ha supuesto un descenso muy importante de las emisiones contaminantes en la generación de electricidad, que han pasado de 50 millones de toneladas de CO2 equivalente en 2019, a 36,1 millones de toneladas en 2020. Esta cifra era de 100 millones hace poco más de diez años. El ratio t CO2/MWh también ha mejorado, descendiendo de 0,19 en 2019 a 0,14 en 2020.

La potencia neta instalada en España en 2020 se incrementó en un 7,2%, debido principalmente a las nuevas instalaciones fotovoltaicas (+2.630 MW) y eólicas (+1.372MW), que compensaron ampliamente los 3.951 MW de carbón dados de baja. En cuanto a la demanda máxima en el sistema peninsular, se alcanzaron los 39.997 MWh en la noche del 20 de enero, un 10,9% por debajo de la máxima histórica alcanzada en 2007.  

 

Por lo que respecta al funcionamiento medio de las distintas tecnologías, durante 2020 -año bisiesto- destacó una vez más el parque nuclear con 7.834 horas, seguido por la cogeneración con 4.784 horas. La eólica funcionó 2.013 horas y las centrales de ciclo combinado de gas natural 1.675 horas. Esta mayor utilización permite a las centrales nucleares contribuir al mix energético con un 22,2%, con tan sólo una cuota del 6,4% de la potencia total, por su no dependencia de factores externos no gestionables. La eólica, con el 24,7% de cuota, suministra un 21,9%, y los ciclos combinados, con el 23,8% de potencia, el 17,5% de la producción.

 

La dependencia energética exterior sigue siendo un aspecto negativo de nuestra realidad económica. A pesar de la contracción en la demanda por la crisis del coronavirus y del descenso del precio del petróleo, el saldo de la balanza energética supuso para España un déficit de 16.464 millones de euros en 2020, equivalente al 1,5% de nuestro PIB. En términos relativos dependemos en un 75% de otros países, según datos de Eurostat de 2019. La media para la UE-28 era del 57,9% y, en nuestro entorno, sólo Bélgica e Italia presentaban una dependencia en términos relativos superior a la de España.

 

Centrándonos en la energía nuclear, los 7 reactores en operación en nuestro país en 2020 generaron 56.757 GWh netos. La producción bruta fue de 58.299 GWh, prácticamente igual que en el ejercicio anterior. Los indicadores de funcionamiento globales de las centrales nucleares españolas fueron factor de carga 89,94%, factor de operación 92,39%, factor de disponibilidad 91,64% y factor de indisponibilidad no programada 1,58%, lo que refleja la fiabilidad y estabilidad de su operación.

El 23 de julio de 2020, el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) concedió la renovación de la autorización de explotación de la unidad I de la central nuclear de Almaraz hasta el 1 de noviembre de 2027 y de la unidad II hasta el 31 de octubre de 2028, y la de la central nuclear de Vandellós II hasta el 27 de julio de 2030. El 31 de marzo de 2020, Iberdrola Generación Nuclear, S.A.U. presentó la solicitud de renovación de la autorización de explotación vigente de la central nuclear de Cofrentes hasta el 30 de noviembre de 2030, que ha sido concedida por el MITECO el 18 de marzo de 2021. Igualmente, el 27 de marzo, la Asociación Nuclear Ascó-Vandellós II, A.I.E. presentó la solicitud de renovación de las autorizaciones de explotación vigentes de la unidad I de la central nuclear de Ascó, hasta el 2 de octubre de 2030, y de la unidad II, hasta el 2 de octubre de 2031.

A nivel internacional, a 31 de diciembre de 2020 había 443 reactores en situación de operar en el mundo en 33 países. Dos nuevos países, Bielorrusia y Emiratos Árabes Unidos, han incorporado la tecnología nuclear a sus sistemas eléctricos durante 2020. Otros 54 nuevos reactores se encontraban en construcción en 20 países. En esa fecha, en el mundo había 153 reactores nucleares en 16 países a los que los distintos organismos reguladores les han concedido autorización para operar más allá de 40 años. Representan más del 34% de los reactores nucleares existentes. En el mes de marzo de 2020, el organismo regulador nuclear de Estados Unidos -la Nuclear Regulatory Commission- aprobó la renovación de la autorización de explotación hasta 80 años para las unidades 2 y 3 de la central de Peach Bottom, y recientemente, en mayo de 2021, para las unidades 1 y 2 de la central de Surry. De esta manera, seis reactores estadounidenses disponen de autorización para operar un total de 80 años.

En cuanto a las perspectivas de futuro, el principal objetivo de la industria nuclear española es el funcionamiento continuado de los siete reactores nucleares, manteniendo siempre las condiciones de seguridad. Tal como indica el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima 2021-2030 del Gobierno de España, la energía nuclear ha de seguir jugando un importante papel en la transición hacia una economía y un sistema eléctrico descarbonizados, si se quieren alcanzar los objetivos establecidos internacionalmente con los paquetes energía y clima de la Unión Europea y el Acuerdo de París COP21 de Naciones Unidas.

 

Desde Foro Nuclear, al igual que otros muchos organismos nacionales e internacionales, consideramos que la energía nuclear es una pieza clave en la mitigación del cambio climático -al tratarse de una tecnología libre de CO2- y en la garantía del suministro eléctrico. Por tanto, es necesario facilitar y garantizar la viabilidad económica de la continuidad de la operación del parque nuclear español -reduciendo la tributación a la que se ve sometido- y haciendo que el tratamiento fiscal sea homogéneo para todas las tecnologías participantes en el sistema eléctrico de nuestro país.

No queremos despedirnos sin agradecer a nuestros lectores el interés que nos dispensan a lo largo de los más de 35 años de vida de este prontuario. Nuestro deseo es seguir recibiendo sugerencias que permitan mejorar futuras ediciones y, en definitiva, el servicio que pretendemos facilitar con ENERGÍA 2021, así como a través de todas las publicaciones y actividades que realiza Foro Nuclear.

 

Madrid, junio de 2021