Cerrar Almaraz provocaría la pérdida para España de 829 millones de euros anuales y 15.000 empleos por el 'efecto arrastre'
La consultora Metyis ha medido el impacto socioeconómico y cuantitativo que un eventual cierre de la central nuclear de Almaraz (Cáceres) tendría a nivel local, autonómico y nacional. En este estudio ponen en valor su importante contribución al sistema eléctrico nacional, a la sociedad extremeña y a la economía local generando empleo de calidad, dinamismo empresarial y elevados ingresos fiscales.
Almaraz es la instalación que más aporta al sistema eléctrico español. La producción de sus dos Unidades permite abastecer alrededor de 4 millones de hogares españoles y cubrir el 7% de la demanda eléctrica nacional anual.
Si se mantiene el actual calendario de cierre en 2027 y 2028, previsto en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC 2023-2030), una de las primeras consecuencias, señalan los analistas, sería la necesidad de recurrir a fuentes de energía más contaminantes, reduciendo la autonomía estratégica y afectando negativamente a la balanza comercial del país.
La central nuclear de Almaraz cubre el consumo anual de 4 millones de hogares españoles sin emitir gases contaminantes
En términos socioeconómicos, su cese de operación conllevaría una pérdida anual de 124 millones de euros y más de 2.100 empleos en el entorno, cifras que ascenderían a nivel autonómico a 207 millones de euros y más de 3.800 empleos y a 829 millones de euros y más de 15.300 empleos a nivel nacional.
Además, la desaparición de estos puestos de trabajo, muchos de ellos cualificados y con un salario por encima de la media del entorno, recalcan los analistas de Metyis, afectaría gravemente a la estabilidad del mercado laboral local y autonómico, acelerando el éxodo y el envejecimiento de la población de la zona.
El cierre de Almaraz destruiría 4.000 empleos en Extremadura y el 14% de la economía local según la consultora Metyis
Otra de las graves consecuencias de este cierre, advierte la consultora, sería su repercusión en el tejido empresarial de la zona y es que la central nuclear de Almaraz es el principal motor económico. Su cese tendría un “efecto arrastre negativo y con gran capilaridad sobre múltiples sectores de la economía extremeña, desde la industria y la construcción hasta el comercio y la hostelería, reduciendo la actividad empresarial y el consumo local”.
En términos económicos y fiscales, el cese de su operación se traduciría en un impacto negativo en el valor añadido bruto del entorno más cercano de la central: 124 millones de euros en la Comarca de Navalmoral de la Mata y más de 200 millones en Extremadura.
La central nuclear de Almaraz aporta 435 millones de euros anuales en impuestos y tasas a nivel nacional, de los que 82 millones los recauda la Comunidad Autónoma y 12 millones los municipios que albergan la instalación. Esta importante pérdida recaudatoria, asegura Metyis, pondría en peligro el mantenimiento de servicios sociales municipales de los ayuntamientos receptores, acentuando, una vez más, la pérdida de atractivo del entorno a la hora de fijar población.
La central nuclear de Almaraz aporta 435 millones de euros anuales en impuestos a nivel nacional. Sin estos ingresos peligraría la prestación de múltiples servicios sociales
Tras evaluar el entorno socioeconómico de la central en términos demográficos, laborales y su tejido industrial, Metyis alerta de la necesidad de evaluar cuidadosamente todas las alternativas posibles antes de tomar una decisión definitiva sobre el futuro de la central extremeña y calibrar adecuadamente las consecuencias de su cierre.





