Científicos europeos descubren un nuevo tipo de partícula
16 de julio, 2020

Científicos europeos descubren un nuevo tipo de partícula

El detector de partículas instalado en el Gran Colisionador de Hadrones (LHC por sus siglas en inglés) del Laboratorio Europeo de Física de Partículas (CERN) ha observado un tipo de partícula de cuatro quarks nunca antes vista.

Partícula tetraquark
Ilustración del tetraquark descubierto (imagen del CERN)

Los quarks generalmente se combinan en grupos de dos y tres para formar partículas llamadas hadrones. Sin embargo, durante décadas los teóricos han predicho la existencia de hadrones de cuatro (tetraquarks) y cinco quarks (pentaquarks).

Desde el CERN explican que las partículas formadas por cuatro quarks ya son consideradas exóticas y la que acaban de descubrir es la primera formada por cuatro quarks pesados del mismo tipo, específicamente dos quarks c y dos antiquarks c. “Hasta ahora, solo se habían observado tetraquarks con dos quarks pesados como máximo y ninguno con más de dos quarks del mismo tipo” añaden.

Estas partículas pesadas exóticas proporcionan casos extremos pero teóricamente bastante simples, para probar modelos que luego pueden usarse para explicar la naturaleza de las partículas de materia ordinaria, como los protones o los neutrones. Por lo tanto, es muy emocionante verlos aparecer en colisiones en el LHC por primera vez”, aseguran responsables del experimento.

Este descubrimiento ayudará a los físicos a comprender mejor las complejas formas en que los quarks se unen en partículas compuestas como los protones y neutrones

LHC (Gran Colisionador de Hadrones)
Vista del Gran Colisionador de Hadrones (LHC) (imagen del CERN)

Situado en la frontera franco-suiza, cerca de Ginebra, el Gran Colisionador de Hadrones (LHC) es el mayor acelerador de partículas del mundo y una de las máquinas más complejas construida hasta la fecha: un anillo de 27 kilómetros de circunferencia ubicado a 100 metros bajo tierra.

Los físicos del CERN hacen chocar entre sí partículas subatómicas en puntos seleccionados donde se ubican grandes detectores que registran las partículas resultantes de las colisiones para estudiar los elementos que componen la materia de la que está hecha el Universo, incluidos nosotros mismos y sus interacciones.