Un estudio europeo concluye que el cierre nuclear no ha implicado a todos los actores afectados
El proyecto europeo ECOSENS (Economic and Social Considerations for the Future of Nuclear Energy in Society), en el que participa entre otros agentes el CIEMAT, ha analizado las dimensiones económicas y sociales del desarrollo de las tecnologías nucleares en el contexto de la crisis climática, la sostenibilidad y la seguridad energética. El estudio indica que la toma de decisiones en materia nuclear en España sigue siendo poco participativa.
El informe financiado en el marco de HORIZON-EURATOM sobre las consideraciones económicas y sociales para el futuro de la energía nuclear revela una percepción ampliamente compartida de que “la gobernanza participativa en el ámbito nuclear en España es insuficiente, especialmente en decisiones estratégicas como el cierre progresivo de las centrales nucleares”.
Un estudio europeo revela la ausencia de diálogo e implicación de la sociedad española en la decisión de cierre nuclear
El estudio identifica “una brecha significativa entre la importancia atribuida a la participación pública y su aplicación real. Se cuestiona la falta de transparencia y de asesoramiento experto en la toma de decisiones, así como la ausencia de diálogo e implicación de la sociedad”.
Asimismo, existe consenso en que la decisión sobre el cierre y futuro desmantelamiento de las centrales nucleares en España no ha contado con la participación de todos los actores afectados. Los entrevistados que han participado en grupos de discusión y entrevistas señalan que el cierre nuclear contó con una participación limitada de organismos reguladores y con exclusión de actores clave como la comunidad científica, la industria, ONGs, asociaciones y comunidades locales.
En consecuencia, desde la perspectiva social, se incrementa la desconfianza y se reduce la aceptación de las políticas energéticas. En el ámbito económico, se asocia a la posible pérdida de capacidad de generación eléctrica, aumento de costes, mayor dependencia del gas, y efectos negativos en el empleo y desarrollo local.
El informe recomienda la creación de un organismo específico encargado de la participación social y el refuerzo de la educación científica
Se identifican oportunidades claras de mejora en la gobernanza participativa en España, tales como la creación de un organismo específico encargado de la participación social, el refuerzo de la educación científica y de la capacitación tecnológica, el establecimiento de canales permanentes de diálogo con la ciudadanía, la promoción de debates con expertos, la difusión de información rigurosa y transparente por parte de las instituciones responsables, así como la necesidad de acuerdos políticos sostenidos, que permitan abordar la política energética con una visión estratégica y de largo plazo.
Instituciones más abiertas y procesos inclusivos
Los resultados del estudio subrayan que, para avanzar hacia una gobernanza energética más legítima y eficaz, se requieren cambios estructurales en los procesos de comunicación, deliberación y toma de decisiones. Según este informe, la implementación de mecanismos estables de participación, una transparencia proactiva y una narrativa coherente con la transición energética, contribuirían a reducir la conflictividad social, mejorar la calidad de las decisiones y fortalecer la confianza pública.





