Vandellós II finaliza su recarga enfocada en la operación a largo plazo de la planta
La central nuclear Vandellós II (Tarragona) se conectó nuevamente a la red eléctrica el 17 de diciembre después de finalizar las actividades correspondientes a su 27ª recarga de combustible, dando paso a un nuevo ciclo de operación, el vigésimo octavo.
La Asociación Nuclear Ascó-Vandellós II (ANAV) ha destinado a la recarga de Vandellós II 24,5 millones de euros y ha incorporado temporalmente a unos 1.000 trabajadores adicionales de diferentes perfiles profesionales, más del 50% de los cuales reside en el entorno de la central.
Durante la recarga, “además de la renovación de 60 de los 157 elementos que conforman el núcleo del reactor, se han acometido muchas de las actividades preparatorias para la entrada de la central en la operación a largo plazo, una vez cumpla los 40 años de funcionamiento, en diciembre de 2027”, explican en el comunicado de ANAV.
Entre otras muchas actividades, añaden, se han realizado “un gran número de inspecciones en el circuito primario, como la inspección volumétrica y por corrientes inducidas de las penetraciones de la instrumentación del fondo de la vasija del reactor, las inspecciones en los internos del reactor, la inspección mecanizada de la vasija y la inspección visual de la tapa de la misma. También se han llevado a cabo los trabajos de limpieza por la técnica salude lancing de los tres generadores de vapor, junto con el cambio de juntas de la boca de hombre del generador de vapor ‘A’, la sustitución del motor de la bomba de refrigerante del reactor ‘B’ y la sustitución de las tres válvulas de seguridad del presionador”.
Junto a ello, “se ha realizado la revisión de los dos motores de cada generador diésel, mientras que en el circuito secundario se han sustituido parcialmente los álabes de la turbina de alta presión y las juntas de expansión del condensador”, afirman.
Vandellós II ha llevado a cabo durante su recarga de combustible 25 modificaciones de diseño cumpliendo 9.000 órdenes de trabajo
En conjunto, ANAV ha desarrollado durante esta recarga cerca de 9.000 órdenes de trabajo y ha incorporado 25 modificaciones de diseño con el objetivo de mantenerla en las mejores condiciones de seguridad y fiabilidad durante el próximo ciclo de operación y de cara a su próxima entrada en la denominada operación a largo plazo.





