Central nuclear de Vandellós I
Energía nuclear en España

Central nuclear de Vandellós I

ConceptoDatos
Localización43890 Hospitalet de l’Infant (Tarragona)
Puesta en marchaMayo de 1972
CierreOctubre de 1979
Estado actualEn fase de latencia

Vandellós I cesó su actividad en octubre de 1989 tras 17 años de funcionamiento, a causa de las secuelas de un incendio que afectó de manera importante a las instalaciones, aunque sin consecuencia alguna en términos de emisiones radiactivas para el entorno. La propiedad (Hispano-Francesa de Energía Nuclear -Hifrensa-) decidió proceder a su cierre ante el elevado coste que suponía su vuelta a la actividad tras el incendio, cumpliendo los requisitos que estableció el Consejo de Seguridad Nuclear.

Las actividades previas al desmantelamiento consistieron en el traslado a Francia del combustible gastado para su reprocesado, el acondicionamiento y retirada de los residuos de operación, y el desmontaje de las instalaciones de la central no necesarias. Estas actividades fueron realizadas por Hifrensa.

Vandellós I se encuentra en fase de latencia y se abordará su desmantelamiento completo a partir de 2028

En la segunda fase, encomendada ya a la Empresa Nacional de Residuos Radiactivos (Enresa), se desmantelaron todas las instalaciones, edificios y estructuras exteriores al cajón del reactor, y se llevó a cabo el confinamiento de este. Concretamente, Enresa finalizó el 30 de junio de 2003 el desmantelamiento (el primero que se realizaba en España) hasta el nivel 2 (lo que permitió liberar en una primera fase gran parte del emplazamiento de la central) y la clausura del reactor, que se producirá al final del nivel 3.

Durante el año 2004 se preparó la instalación para la preparación de la fase de latencia (con una duración de 25 años), tanto desde el punto de vista funcional como de estructuración organizativa y de personal. Una vez sellado el reactor se recuperó la mayor parte del emplazamiento.

Desde entonces, y tras la apreciación favorable del Consejo de Seguridad Nuclear el 15 de diciembre de 2004, la instalación dispone de una licencia para permanecer en estado pasivo, con las vigilancias correspondientes para garantizar su seguridad, almacenar ciertos materiales radiactivos y asegurar el confinamiento de las estructuras remanentes. La licencia estará vigente hasta que se inicie la siguiente etapa del desmantelamiento, cuya documentación deberá ser presentada al Consejo de Seguridad Nuclear al menos con un año de antelación.

La instalación dispone de una licencia para permanecer en estado pasivo, con las vigilancias correspondientes para garantizar su seguridad

Central nuclear de Vandellós I, en estado de latencia
Cajón del reactor de la central de Vandellós I en fase de latencia

La fase de latencia es un periodo de espera de unos 25 años que permite una reducción significativa de los niveles radiológicos. Tras este periodo, a partir de 2028, se abordará en condiciones más favorables el desmantelamiento de las instalaciones remanentes, básicamente la estructura de hormigón o edificio que alberga el reactor, hasta el denominado Nivel 3 o de liberación total del emplazamiento de la central, es decir, la clausura completa.

Entre 2013 y 2018, se acometieron las siguientes actuaciones:

  • Realización de una propuesta de modificación del Plan de Vigilancia.
  • Análisis de diferentes estrategias de desmantelamiento del cajón.
  • Revisión de la seguridad de la instalación.
  • Montaje y puesta en marcha de un pórtico de salida de materiales de la instalación.
  • Acondicionamiento de los residuos radiactivos de muy baja actividad que resultaron rechazados en el proceso de desclasificación del Nivel 2 de desmantelamiento.
  • Desclasificación de una quinta parte de los materiales descritos en el punto anterior.
  • Aprovechar los resultados de experiencias positivas en otros emplazamientos de Enresa.

Distintas pruebas y análisis aseguran el correcto estado de conservación del cajón del reactor y de sus estructuras internas

Finalizado el plan de acción multidisciplinar a medio plazo (2013-2018) para analizar las diferentes estrategias a aplicar en el Nivel 3 de desmantelamiento, durante 2019 se preparó la instalación para un nuevo año de pruebas quinquenales. Durante 2020 está previsto que se lleven a cabo las principales pruebas que aseguran la bondad del confinamiento estático del cajón del reactor y que aseguran el correcto estado de conservación de las estructuras internas del propio cajón.

Las principales acciones llevadas a cabo durante el año 2019 fueron las siguientes:

  • Reacondicionamiento de todos los residuos radiactivos de muy baja actividad que resultaron rechazados en el proceso de desclasificación del nivel 2 de desmantelamiento.
  • Análisis de diferentes estrategias de desmantelamiento del cajón del reactor en base a proyectos internacionales.
  • Aprovechamiento de los resultados de experiencias positivas en otros emplazamientos de Enresa
  • Mejoras tecnológicas en diferentes sistemas de la instalación.

Para más información, consulta la web de Enresa.