Historia de la primera radiografía
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Historia de la primera radiografía

La radiografía, también conocida como “rayos x”, ha revolucionado la medicina gracias a su gran capacidad para diagnosticar múltiples enfermedades y lesiones, ya que permite ver imágenes de las estructuras internas de cuerpo como órgano, tejidos o huesos. Puede detectar fracturas ósas, inflamaciones, derrames, tumores y más. Hoy en día existen un gran número de aplicaciones y aparatos de diagnóstico que utilizan rayos X, en combinación también con técnicas nucleares.

Los rayos X son radiaciones electromagnéticas capaces de atravesar la materia orgánica e impresionarla en una placa con material fotográfico. Dependiendo de la densidad de los tejidos, los rayos llegan en mayor o menor cantidad a la placa, creando una imagen en tonos negros, grises y blancos.

El artíficice principal de esta técnica fue el físico Wilhem Conrad Röntgen, nacido en la antigua Prusia en 1845

Tras estudiar ingeniería mecánica en Zurich, se introdujo en el mundo de la física experimental de la mano de uno de sus profesores, que había visto en él un gran potencial. A partir de entonces fue pasando por diferentes universidades y cargos, acercándose más a su descubrimiento a través de diversos estudios y experimentos.

Sus primeros trabajos como investigador estaban relacionados con la conductividad térmica por los cristales. Más tarde, como director del Instituto de Física de la universidad Hessian-Ludwigs, en Giessen, Alemania, estudió la relación de la luz con la electricidad. Fue en su papel de rector de la universidad de Würzburg, Alemania, donde obtuvo sus primeros hallazgos gracias a sus experimentos con los rayos catódicos.

Wilhem Conrad Röntgen
Wilhem Conrad Röntgen

El descubrimiento llegó el 8 de noviembre de 1895. Mientras estudiaba el poder de penetración de los rayos catódicos, Röntgen observó que una placa de cartón cubierta de cristales de platino-cianuro de bario emitía una fluorescencia, que desaparecía al desconectar de la corriente. Dicha fluorescencia indicaba la presencia de un rayo que atravesaba la placa.

Röntgen continuó repitiendo el experimento hasta descubrir que esos rayos (que denominó “rayos X” pero también se conocen como “rayos Röntgen”) podían atravesar distintos tipos de materiales como papel, madera, aluminio, etcétera. Sin embargo, no atravesaban el plomo.

Entonces descubrió que al sostener un aro de plomo podía ver los huesos de su mano. Röntgen decidió imprimir la imagen de sus huesos en una placa fotográfica, y así fue como nació la primera radiografía.

Radiografía de los huesos de la mano de Willem Röntgen, con un aro de plomo
Radiografía de los huesos de la mano de Willem Röntgen, con un aro de plomo

Röntgen publicó su hallazgo, creando un fuerte impacto en los medios de comunicación y en la sociedad. En febrero de 1986 utilizó su técnica para realizar una radiografía de un brazo fracturado, y la publicó en la revista médica British Medical Journal. La repercusión de este hallazgo fue mundial.

A partir de entonces, y como resultaba relativamente fácil producir “rayos X”, éstos pronto se popularizaron en comercios y lugares públicos, a cambio de una tarifa. Pero en cuanto se dieron cuenta de los graves peligros que suponía realizar radiografías libremente y con pocos medios de protección, su uso se restringió al ámbito médico.

En 1901, Röntgen recibió el primer Premio Nobel de Física

Por entonces era profesor en la universidad de Munich, donde siguió hasta su muerte en 1923.

Los hallazgos de Röntgen dieron lugar al desarrollo de toda una ciencia y de la práctica radiológica. Su extensa obra, sus estudios y experimentos destacan la importancia de la investigación experimental.

Fuente: Historial de la medicina