La tecnología nuclear aplicada a la conservación de obras de arte
A fondo

La tecnología nuclear aplicada a la conservación de obras de arte

La energía nuclear produce electricidad. En España el 20 % de la electricidad es de origen nuclear. Desde el descubrimiento de la energía nuclear se han desarrollado muchas aplicaciones en otros campos, aunque son menos conocidos  que el de la producción de energía.

Algunas aplicaciones de la energía nuclear incluyen la conservación de nuestro patrimonio, así como el cálculo de su antigüedad y autenticidad

Las diversas aplicaciones de la energía nuclear son fundamentales en nuestras vidas. La energía nuclear se utiliza en la arquitectura, minería, industria, medicina, etcétera. Algunas aplicaciones de la energía nuclear incluyen la conservación de nuestro patrimonio así como el cálculo de su antigüedad y autenticidad. La tecnología nuclear nos puede ayudar a conocer mejor las obras de arte. Estas son algunas de las aplicaciones artísticas:

Conservación del patrimonio

Los contaminantes atmosféricos empeoran el problema de la conservación del patrimonio cultural (estatuas, libros, documentos, objetos artísticos, etcétera). Una solución que aplican varios países como Francia es la restauración de obras deterioradas mediante el uso de técnicas nucleares.

Una obra de arte en deterioro presenta un problema doble. Por un lado, la pérdida progresiva de la fijación que sufre la obra por estar expuesta al entorno (humedad, compuestos químicos contaminantes, etc.) y por otro lado la contaminación de insectos xilófagos (que se alimentan de madera), hongos, etc.

Mediante la técnica de impregnarla con un monómero (una molécula pequeña) y posteriormente irradiarla con rayos gamma, es posible producir la consolidación de la obra mediante la polimerización (un agrupado químico de compuestos) a la vez que se eliminan los insectos contaminantes de la obra mediante la esterilización.

La radiactividad existente, mediante la presencia del carbono-14, se reduce a la mitad cada 5730 años

La determinación de la antigüedad

Para fechar obras de arte, al igual que se hace para determinar la edad de formaciones geológicas y arqueológicas, se utiliza la técnica del carbono-14. Esta técnica consiste en determinar la cantidad de este isótopo dentro de un cuerpo orgánico. La radiactividad existente por la presencia del carbono-14 se reduce a la mitad cada 5730 years. Por este motivo, cuando su actividad (y cantidad) se miden con precisión es posible calcular la edad de la muestra.

La autenticidad de las obras de arte

Mediante análisis no destructivos podemos obtener información sobre las “huellas digitales” de la pieza; es decir, los elementos microconstituyentes de materiales crudos que pueden variar según el autor y los plazos de tiempo.