Reservas de uranio, suministro en España y desarrollo nuclear mundial
A fondo - 29 de julio, 2025

Reservas de uranio, suministro en España y desarrollo nuclear mundial

Existen suficientes reservas de uranio para continuar con el esperado crecimiento de la energía nuclear en el mundo en el horizonte del año 2050 y posteriormente, pero es necesario realizar importantes inversiones en nueva exploración, operaciones mineras y técnicas de procesado de mineral, según la publicación "Uranium 2024: Resources, production and demand" editada por la Agencia de la Energía Nuclear (NEA) y el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y conocida como el Libro Rojo del Uranio 2024.

La Agencia de Energía Nuclear de la OCDE y el Organismo Internacional de Energía Atómica de Naciones Unidas publicaban recientemente la trigésima edición de su informe Uranium 2024: Resources, Production and Demand que contiene las conclusiones de 62 informes nacionales sobre exploración, recursos, producción y consumo de uranio en el mundo en los años naturales 2021 y 2022. El documento incluye proyecciones sobre la capacidad de generación nuclear y las necesidades de uranio hasta 2050, así como un análisis de la oferta y la demanda de uranio a largo plazo.

Reservas de uranio, suministro en España y desarrollo nuclear mundial
Portada del Libro Rojo del Uranio 2024

El Libro Rojo del Uranio incluye proyecciones sobre la capacidad de generación nuclear y las necesidades de uranio hasta 2050, así como un análisis de la oferta y la demanda de uranio a largo plazo

El suministro de uranio en España: seguro, diversificado y estratégico

El aprovisionamiento de uranio para las centrales nucleares españolas está gestionado por la empresa pública ENUSA, bajo la supervisión de la Comisión de Aprovisionamiento de Uranio (CAU), integrada por las empresas propietarias de las centrales, que define y aprueba la estrategia de compras, garantizando un suministro fiable y eficiente.

La diversificación y seguridad del suministro en España está garantizada. El país cuenta con una amplia cartera de proveedores: hasta siete suministradores de mineral de uranio y cuatro de uranio enriquecido, distribuidos en países geopolíticamente estables. Esta diversificación permite amortiguar cualquier tensión internacional y asegura la continuidad operativa de los reactores.

Además, desde el año 2022 la CAU ha reforzado su estrategia, garantizando el abastecimiento de las centrales nucleares españolas gracias a la mayor diversificación de proveedores y al incremento de los stocks. 

En concreto, las centrales nucleares españolas tienen acreditado el suministro de uranio más allá del 2029, por lo que la generación nuclear está garantizada, tiene un coste predecible y menor exposición a las fluctuaciones de precios asociadas a otros combustibles, más sensibles a la incertidumbre de los mercados y a la inestabilidad geopolítica.

La Unión Europea ha adoptado una postura firme a favor de la energía nuclear, reconociéndola como una fuente limpia, competitiva y clave para la autonomía energética. Esta apuesta se refleja en su inclusión en la Taxonomía de actividades sostenibles, que facilita el acceso a financiación y en el Plan REPowerEU, que refuerza la cadena de suministro nuclear europea y promueve el incremento de capacidades de enriquecimiento de uranio dentro del territorio comunitario.

A esto se suma que Europa alberga a dos de los principales proveedores mundiales de uranio enriquecido: Orano (Francia) y Urenco (Reino Unido y Países Bajos), con fábricas distribuidas en varios países. Esta infraestructura industrial permite a la UE considerar la energía nuclear como una fortaleza estratégica, al contar con capacidades propias en toda la cadena de suministro. Además, puede diversificar aún más sus fuentes con países aliados como Estados Unidos, Canadá, Australia o incluso China, como ocurre en otros sectores energéticos.

Por lo tanto, las centrales nucleares españolas tienen asegurado el suministro de uranio gracias a una estrategia de aprovisionamiento sólida y diversificada. Esta situación refuerza la estabilidad energética del país, contribuye a la autonomía estratégica y garantiza una generación eléctrica firme y fiable para la red y libre de emisiones a la atmósfera.

Las centrales nucleares españolas tienen asegurado el suministro de uranio gracias a una estrategia de aprovisionamiento sólida y diversificada

Reservas mundiales de uranio

A finales de 2022, las reservas mundiales totales de uranio eran de 7,9 millones de tU a precios inferiores a 260 $/kg U, compuestas por un 60% de recursos razonablemente asegurados y un 40% de recursos inferidos. Australia sigue siendo el principal poseedor de estas reservas, con el 28% del total de recursos recuperables identificados a menos de 130 $/kgU y el 24% de los recursos identificados a menos de 260 $/kgU. El 68% de los mismos y el 17% de los recursos identificados a nivel mundial se atribuyen a un único yacimiento, el de Olympic Dam en el sur del país, en el que el uranio se extrae como coproducto del cobre. A continuación, se encuentran Kazajistán (14%) y Canadá (10%) en los recursos identificados con precios inferiores a 130 $/kgU. Los 15 países identificados en el mapa representan aproximadamente el 95% del total de recursos identificados a nivel mundial.

Reservas de uranio, suministro en España y desarrollo nuclear mundial
Distribución de las reservas convencionales identificadas de Uranio (precio inferior a 130 $ / kgU a 1 de enero de 2023). Imagen: Uranium 2024: Resources, Production and Demand

Las futuras incorporaciones a la base de reservas convencionales podrían provenir de recursos no descubiertos (pronosticados y especulativos) de poco más de 7,9 millones de tU, el mismo valor que el total de recursos actualmente identificados. Los recursos no convencionales son otra fuente de potencial suministro futuro y, según se informa en la base de datos del OIEA sobre la Distribución Mundial de Yacimientos de Uranio y Torio, en aproximadamente 210 yacimientos, actualmente ascienden a unos 57 millones de toneladas.

En el caso de España, existen importantes reservas naturales de uranio, las segundas más grandes de Europa según el Libro Rojo del Uranio 2024. Aunque actualmente su explotación está prohibida por la Ley 7/2021 de Cambio Climático, el país cuenta con la capacidad técnica e industrial —a través de la empresa pública ENUSA, fabricante de combustible nuclear— para gestionarlas si en el futuro se decidiera reactivarlas.

Exploración y desarrollo minero

El panorama general del gasto mundial en exploración y desarrollo minero ha cambiado drásticamente respecto a años anteriores. El gasto anual, que disminuyó  aproximadamente 380 millones de dólares en 2020, desde más de 1.500 millones de dólares en los años previos a la recesión, se recuperó hasta los 800 millones de dólares en 2022.

El gasto total refleja una respuesta a la deprimida situación del mercado del uranio que se prolongó desde mediados de 2011 y una reciente recuperación que comenzó a finales de 2020. Entre 2008 y 2014, el gasto total osciló entre 1.500 y 2.100 millones de dólares anuales, antes de disminuir de forma constante, pasando de 876 millones de dólares en 2015 a 377 millones de dólares en 2020, lo que representa menos del 25% del gasto anual anterior. La disminución del gasto entre 2015 y 2020 se debió a la persistencia de los bajos precios del uranio, que ralentizaron los proyectos de exploración y desarrollo minero, salvo el desarrollo previamente comprometido de la mina Husab en Namibia. Por el contrario, el aumento de los precios del uranio y el mayor interés en la energía nuclear desde 2020 revirtieron la tendencia, y el gasto se duplicó con creces desde el mínimo de 2020, alcanzando los 803 millones de dólares en 2022.

 

La producción mundial de uranio aumentó un 4% entre 2020 y 2022 tras cinco años de disminución, gracias a una recuperación en los precios y la reapertura de minas como McArthur River en Canadá

Producción

La producción mundial de uranio aumentó un 4% entre 2020 y 2022. Tras cinco años de disminución de la producción, debido a que los principales países productores, como Canadá y Kazajistán, la limitaron en respuesta a la depresión del mercado del uranio, los niveles de producción en 2022 comenzaron a aumentar como consecuencia de la fuerte recuperación del precio del uranio.

Reservas de uranio, suministro en España y desarrollo nuclear mundial
Producción mundial de uranio en 2022: 49.490 tU (en toneladas de uranio y en porcentaje del total de la producción). Imagen: Uranium 2024 Resources: Production and Demand

En 2022, 17 países produjeron uranio, con un total de 49.490 tU. Kazajistán se mantuvo, con diferencia, como el mayor productor mundial, con el 43% del total. Su producción por sí sola en 2022 superó la producción combinada de Canadá, Namibia, Australia y Uzbekistán, que ocuparon el segundo, tercer, cuarto y quinto lugar respectivamente entre los mayores productores de uranio de ese año. Tan solo seis países representaron el 90% de la producción mundial de uranio en 2022, y nueve países representaron el 99%, siendo Rusia, Níger, China e India el sexto, séptimo, octavo y noveno mayor productor, respectivamente.

Kazajistán es el mayor productor mundial de uranio seguido por Canadá, Namibia, Australia y Uzbekistán

La lixiviación in situ se mantuvo como la tecnología de producción dominante, representando casi el 60% de la producción mundial total en 2022, a medida que la reanudación de la mina McArthur River en Canadá comenzó a reactivar la producción subterránea previamente inactiva.

La tecnología de lixiviación in situ continúa siendo dominante en la producción de uranio, con casi el 60% del total mundial en 2022

En general, la caída de la producción mundial de uranio alcanzó su punto más bajo en 2020 y 2021, con 47.588 tU y 47.361 tU, respectivamente, aumentando posteriormente un 5% hasta 49.490 tU en 2022. La producción de 2022 seguía siendo solo el 79% de la producción máxima de 2016, de casi 63.000 tU, alcanzada antes de que los recortes generalizados de la producción provocaran el período de cinco años de disminución de la producción de 2016 a 2021. En los países de la OCDE, la caída de 2016 a 2021 fue aún más drástica del 60%, debido principalmente a la paralización de minas en Canadá y Estados Unidos en respuesta a las condiciones persistentemente bajas de precios del uranio en el mercado internacional, las suspensiones de la producción a causa de la COVID-19 en 2020 y 2021 y el cierre de las operaciones en la mina Ranger de Australia antes del cierre a principios de 2021.

Demanda de uranio y crecimiento de la potencia nuclear

Se espera que la potencia nuclear mundial en servicio aumente en los próximos años a medida que crece la demanda energética. Las necesidades de uranio varían significativamente según la región del mundo. Se prevé que Asia Oriental registre la mayor demanda anual para 2050. La seguridad del suministro será esencial para una mayor expansión de la energía nuclear y, a su vez, generará una mayor demanda.

A 1 de enero de 2023, había un total de 438 reactores nucleares comerciales operativos a nivel mundial, con una potencia neta de 394 GWe, lo que requiere aproximadamente 59.000 tU anuales. Teniendo en cuenta los cambios en las políticas anunciados en varios países y en los programas nucleares a comienzos del año 2023, se proyecta que la capacidad nuclear mundial para 2050 aumente a 574 GWe en el caso de baja demanda y a 900 GWe en el caso de alta demanda, lo que representa un aumento en comparación a 2022 de alrededor del 45% y el 130%, respectivamente. En consecuencia, las necesidades anuales mundiales de uranio aumentarán entre aproximadamente 90.000 tU/año y 142.000 tU/año para 2050. Estas proyecciones suponen una revisión significativa al alza de la demanda en comparación con las estimadas en años anteriores.

Está previsto un aumento significativo de las necesidades de uranio hasta alcanzar entre 90.000 y 142.000 toneladas para 2050, dependiendo del escenario de crecimiento nuclear

Las proyecciones de potencia nuclear varían considerablemente entre regiones. Se proyecta que Asia Oriental experimente el mayor aumento para el año 2050, resultando en una capacidad total de entre 212 GWe y 354 GWe, un aumento adicional de entre el 90% y el 220% sobre los 111 GWe existentes a finales de 2022. Si bien representa un aumento significativo, los países de esta región -por ejemplo, China- han demostrado consistentemente su capacidad para construir múltiples reactores dentro de los presupuestos y plazos establecidos. Otras regiones que se prevé que experimenten un crecimiento significativo de la capacidad nuclear para 2050 incluyen Oriente Medio, así como Asia Central y Meridional, donde los escenarios proyectan una capacidad de 67 GWe y 102 GWe, respectivamente, en comparación con los 15 GWe de finales de 2022.

En Europa, se prevé que la potencia nuclear en países no miembros de la Unión Europea aumente, en un escenario de máximos hasta 124 GWe para 2050, más del doble de la capacidad de 2022. Incluso en un escenario de bajo crecimiento, se proyecta que la capacidad nuclear de los países europeos no miembros de la Unión Europea alcance alrededor de 104 GWe para 2050, casi el doble de la capacidad de 2022.

Sin embargo, para la Unión Europea, se proyecta que la capacidad nuclear en 2050 disminuya un 17% en un escenario de bajo crecimiento y aumente un 33% en un escenario de alto crecimiento con respecto a la capacidad de 2022.

Para América del Norte, las proyecciones prevén una disminución de la capacidad de generación en 2050 del 18% en el escenario bajo y un aumento del 31% en el escenario alto, desde los 108 GWe de 2022, dependiendo en gran medida de la demanda futura de electricidad, la extensión de la operación de los reactores existentes y las políticas gubernamentales.

En relación directa con la variación de la potencia nuclear instalada, las necesidades de uranio varían considerablemente entre regiones, lo que refleja los aumentos previstos de capacidad y la posible acumulación de inventarios. Para 2050, se prevé que las necesidades anuales de uranio sean mayores en la región de Asia Oriental, impulsadas por un aumento de la potencia instalada de generación nuclear, especialmente en China.

La región de Asia Oriental, especialmente China, será la que más aumente su capacidad nuclear hasta 2050, con un crecimiento proyectado de entre el 90% y el 220%

Los factores clave que configuran el futuro de la energía nuclear incluyen la creciente demanda de electricidad, la competitividad económica de las centrales nucleares, soluciones financieras innovadoras para estos proyectos de gran inversión, cadenas de suministro resilientes, estrategias sólidas de gestión de residuos, la aceptación pública y la alineación con los objetivos nacionales de seguridad energética.

En respuesta a la creciente demanda de energía fiable en un contexto de creciente incertidumbre geopolítica y la apremiante necesidad de acción climática, muchos países han modificado recientemente sus políticas para impulsar la energía nuclear. Ejemplos notables incluyen la reversión de las eliminaciones graduales planificadas en Bélgica, Francia y Corea del Sur; incentivos a las energías limpias en Estados Unidos para apoyar la operación continua de las centrales existentes y la construcción de nuevos reactores convencionales, avanzados y modulares pequeños; el establecimiento de alianzas regionales como la Alianza Nuclear Europea; y los planes o consideraciones de varios países, como Ghana, Kazajistán, Kenia, Polonia, Arabia Saudita, Uganda y Uzbekistán, para desarrollar sus primeros reactores nucleares.

Un buen ejemplo de todo ello es el compromiso de 31 países a triplicar la energía nuclear mundial para 2050, anunciado en las dos últimas Conferencias de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP28 en Dubai y COP29 en Bakú).

Adecuación de la oferta y la demanda

La base actual de reservas de uranio es suficiente para satisfacer las proyecciones de alta demanda hasta 2050, pero lograrlo requerirá de inversiones oportunas para convertir los recursos en producción activa. Satisfacer las necesidades de alta demanda hasta 2050 consumiría aproximadamente el 35% de la base de recursos recuperables identificada actualmente, a un coste inferior a 260 $/kgU. Después de 2050, mantener los escenarios hará que la inversión en exploración y nuevas minas sea esencial para reponer las reservas agotadas. En 2022, la producción mundial cubrió aproximadamente el 85% de las necesidades globales, con un aumento respecto al 79% de 2020. La demanda restante se cubrió mediante fuentes secundarias, incluyendo el exceso de inventarios gubernamentales y comerciales, el reprocesamiento de combustible gastado, la subalimentación en plantas de enriquecimiento, el reenriquecimiento de colas de uranio empobrecido y el inventario de uranio derivado de la mezcla de uranio altamente enriquecido.

La caída de los precios del mercado del uranio entre 2011 y 2021, sumada a la incertidumbre sobre el desarrollo de la energía nuclear en algunos países, provocó una reducción de la demanda de uranio, una caída de los precios y una desaceleración de la producción y el desarrollo minero.

El período 2021-2022 considerado en esta edición del Libro Rojo marca el inicio de una recuperación largamente esperada. Tras alcanzar los 25 $/lb U3O8 en 2020, el precio spot del uranio subió a 30 $/lb U3O8 a principios de 2021, incrementándose aún más hasta 50 $/lb U3O8 a principios de 2023.

El aumento de los precios del uranio en los últimos años se puede atribuir a dos factores clave: el creciente interés mundial en la energía nuclear, que ha incrementado las expectativas de una mayor demanda de uranio, y el aumento de los riesgos geopolíticos derivados de la invasión de Ucrania por Rusia en febrero de 2022, lo que ha exacerbado la preocupación por la seguridad del suministro de combustible y ha provocado cambios significativos en la dinámica del mercado.

La mejora de las condiciones del mercado ya ha impulsado una respuesta de la oferta, con la reactivación de varias minas inactivas y el avance de proyectos retrasados ​​hacia decisiones finales de inversión para respaldar un parque nuclear mundial en crecimiento.

Satisfacer las necesidades de crecimiento de la alta demanda para 2050 utilizaría aproximadamente el 50% de la base de recursos recuperables actualmente identificada a costes inferiores a 130 $/kgU y alrededor del 35% a costes inferiores a 260 $/kgU.

Sin embargo, después de 2050, incluso si la capacidad nuclear se mantiene en los niveles de 2050, las necesidades acumuladas de uranio superarían el 100% de la base total actual de recursos identificados en la categoría de mayor coste para la década de 2080, con alta demanda, o para la década de 2110, con baja demanda. A corto plazo, si las minas existentes y comprometidas operan cerca de su capacidad de producción declarada, se espera que la producción primaria satisfaga los escenarios de baja demanda hasta 2031. Sin embargo, en escenarios de alta demanda, se anticipa un déficit de producción alrededor de 2027. Si bien las fuentes secundarias seguirán cubriendo una parte de la demanda de uranio, esta nueva publicación señala que es crucial poner en funcionamiento nuevas instalaciones a partir de los centros de producción planificados y prospectivos, y mantener los esfuerzos de exploración para identificar recursos adicionales.

Llevar estos recursos al mercado requerirá importantes inversiones y experiencia técnica. Los productores deben afrontar desafíos significativos, incluyendo factores geopolíticos y locales y marcos legales y regulatorios complejos. Unas condiciones de mercado sólidas y sostenidas serán esenciales para impulsar la inversión industrial necesaria.

Mantener la expansión nuclear más allá de 2050 requerirá el desarrollo de nuevos proyectos mineros y la inversión en tecnologías innovadoras de extracción

En conclusión, el Libro Rojo del Uranio recoge que, si bien existen suficientes recursos de uranio para satisfacer la demanda de generación de energía nuclear en escenarios de bajo y alto crecimiento hasta 2050 y años posteriores, será esencial realizar una inversión sustancial en nuevos proyectos mineros. Dados los largos plazos de desarrollo de este tipo de proyectos, identificar y avanzar en nuevos proyectos a corto y medio plazo es crucial para evitar posibles interrupciones del suministro. Se requerirán precios adecuados y sostenidos del uranio para impulsar la nueva producción, respaldar la exploración para reemplazar los recursos en agotamiento y justificar la inversión en técnicas innovadoras de extracción de fuentes de uranio no convencionales.

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