La crisis del COVID-19 muestra la importancia de garantizar el suministro eléctrico con fuentes estables como la nuclear
31 de marzo, 2020

La crisis del COVID-19 muestra la importancia de garantizar el suministro eléctrico con fuentes estables como la nuclear

La enorme alteración que ha provocado la crisis del coronavirus ha puesto en evidencia lo mucho que las sociedades modernas dependen de la electricidad. Así lo ha señalado el director ejecutivo de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), Fatih Birol, mediante un comunicado. La energía nuclear, fuente de generación masiva, estable e ininterrumpida, es de crucial importancia en la garantía de suministro.

Birol afirma que “la crisis del coronavirus nos recuerda el papel indispensable de la electricidad en nuestras vidas. También aporta conocimientos sobre cómo este papel puede evolucionar y expandirse en los próximos años y décadas”.

Un suministro energético fiable y estable es esencial para asegurar el correcto funcionamiento de los equipos médicos, del teletrabajo o del comercio electrónico entre otras cosas -apunta Birol- y añade que los cientos de millones de personas que viven sin acceso a la electricidad son mucho más vulnerables a la enfermedad.

"Un suministro energético fiable y estable es esencial para asegurar el correcto funcionamiento de los equipos médicos, del teletrabajo o del comercio electrónico"

En el comunicado, Birol destaca el papel de fuentes de generación eléctrica como el gas natural, la energía hidráulica o la nuclear, sobre la que señala que “una capacidad firme que incluya la energía nuclear en países que hayan optado por ella es un elemento crucial para garantizar un suministro eléctrico seguro. Los legisladores deben diseñar mercados que premien a distintas fuentes por su contribución a la seguridad eléctrica, lo cual puede permitirles establecer modelos de negocio viables”.El papel de estas tecnologías suministrando grandes cantidades de energía de manera constante y fiable es esencial ya que no dependen de factores externos.

El director ejecutivo de la AIE señala que en la mayoría de los países que han tomado medidas de confinamiento firmes en respuesta al coronavirus, la demanda energética se ha visto reducida en un 15%, en gran parte debido a que las fábricas y las empresas han detenido su actividad. “Con una demanda eléctrica menor, la capacidad de generación es abundante. No obstante, los operadores de sistemas eléctricos están siempre equilibrando la demanda y el suministro en tiempo real. La gente suele pensar que los apagones ocurren cuando la demanda es mayor que el suministro, pero en realidad los apagones más destacados de los últimos tiempos ocurrieron en épocas de baja demanda”, asegura Birol.