Nuevas soluciones de almacenamiento individualizado de combustible nuclear gastado
26 de agosto, 2021

Nuevas soluciones de almacenamiento individualizado de combustible nuclear gastado

El Consejo de Ministros autorizó a finales de julio a la Empresa Nacional de Residuos Radiactivos (Enresa) la celebración de un contrato para el diseño, apoyo al licenciamiento, fabricación y suministro de un sistema de almacenamiento del combustible nuclear gastado para las centrales nucleares de Almaraz (Cáceres), Ascó (Tarragona), Cofrentes (Valencia) y Vandellós II (Tarragona).

En la actualidad, informa la empresa pública que gestiona en España los residuos radiactivos y es también responsable del desmantelamiento de instalaciones nucleares y radiactivas, “todas las centrales nucleares, a excepción de Vandellós II [con un grado de ocupación de sus piscinas de combustible del 80%], disponen de un Almacén Temporal Individualizado (ATI)”.

Las centrales nucleares españolas se diseñaron para almacenar temporalmente el combustible gastado o irradiado, que son los elementos radiactivos de alta actividad, en las piscinas construidas para tal efecto, dentro de sus propias instalaciones. Si se alcanza el grado de ocupación de dichas piscinas, se procede a almacenar el combustible irradiado en un Almacén Temporal Individualizado (ATI) en seco, localizados en las propias instalaciones.

Nuevas soluciones de almacenamiento individualizado de combustible nuclear gastado
Grado ocupación de las piscinas de combustible gastado de las centrales nucleares españolas

Adicionalmente a los ATI ya existentes, es necesario dotar de nuevas capacidades de almacenamiento temporal para que se encuentren operativos en 2026 a todas las centrales nucleares españolas en operación, excepto a la central nuclear de Trillo, explica Enresa. “Los nuevos ATI estarán basados en cápsulas metálicas soldadas y envolventes de hormigón”, añade el comunicado.

En 2026 es necesario dotar de nuevas capacidades de almacenamiento temporal del combustible gastado a las centrales nucleares españolas

La necesidad que se pretende satisfacer con este contrato, asegura Enresa, “es disponer de un sistema único que permita el almacenamiento en seco del combustible gastado que se genere en las centrales de Ascó, Cofrentes y Vandellós II a partir de 2026”. En la central de Almaraz el nuevo sistema permitirá, por su parte, el inicio del vaciado de sus piscinas tras la parada definitiva de sus dos unidades, prevista en 2027 y 2028, para así poder iniciar su desmantelamiento.

Mismo diseño para todas las centrales

Los nuevos sistemas de almacenamiento tendrán el mismo diseño para todas las centrales y serán objeto de un único proceso de licenciamiento, consiguiendo además ahorros por economía de escala y por el uso compartido de equipamientos auxiliares y repuestos, procedimientos comunes y formación, aseguran desde Enresa.

Los nuevos ATI serán compatibles con cualquiera de las estrategias de almacenamiento temporal que se adopten en el nuevo Plan General de Residuos Radiactivos
, que actualmente se encuentra en tramitación. Llegado el momento, informan desde Enresa, las cápsulas soldadas se trasladarán a un almacén centralizado.

Para poder implantar estas soluciones se necesitan cinco años desde el inicio de la licitación hasta que estén operativas en 2026, según el calendario previsto en la licitación. El presupuesto total de este contrato asciende a 220.082.846,50 euros, indica el comunicado de Enresa.