Nota de prensa

Foro Nuclear reclama una reducción de la presión fiscal a la que está sometida la energía nuclear

11 de febrero, 2021
  • La energía nuclear lidera la producción eléctrica en España tras haber aportado más del 22% de la electricidad en 2020.
  • La industria nuclear española, a través de Foro Nuclear, pone en valor el papel esencial de la energía nuclear tanto por la estabilidad de suministro que ofrece como por la electricidad sin emisiones de CO2 que genera, a la vez que considera necesaria una revisión de la fiscalidad que soporta.

La energía nuclear es y va a seguir siendo un actor fundamental para la limitación de las emisiones de efecto invernadero y la garantía y estabilidad del suministro eléctrico en España. No obstante, explica el presidente de Foro Nuclear, Ignacio Araluce, “desde hace varios años -y a pesar de su excelente funcionamiento- el resultado financiero del parque nuclear se ha visto mermado hasta el punto de haber funcionado a pérdidas durante algunos de los ejercicios, debido principalmente a la excesiva presión fiscal que soporta”.

El parque nuclear español soporta una excesiva carga fiscal

En 2020, por efecto de la pandemia, se ha producido una fuerte depresión en el precio medio de la electricidad en el mercado mayorista incrementándose, al mismo tiempo, la presión fiscal, que grava la producción eléctrica de origen nuclear, con la entrada en vigor de un nuevo impuesto en Cataluña y la extensión a todas las centrales de la tasa que financia el servicio de respuesta prestado por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

Junto a ello, y según lo acordado en marzo de 2019 con la Empresa Nacional de Residuos Radiactivos (Enresa), la tarifa fija unitaria de la prestación patrimonial para la financiación de Enresa -aportada por las empresas propietarias de las centrales nucleares- se ha incrementado en un 19,2%, pasando de un valor de 6,69 euros/MWh a uno de 7,98 euros/MWh, para la gestión del combustible irradiado y otros residuos radiactivos, así como para el desmantelamiento futuro de las centrales nucleares.

Flujo de caja operativo negativo

La concurrencia de los bajos precios de mercado y la elevada presión fiscal, explica Ignacio Araluce, ha supuesto que “el parque nuclear haya funcionado por primera vez con un flujo de caja operativo negativo, porque los precios del mercado no han cubierto sus costes operativos, impuestos y tasas”.

Esta situación -que en el ejercicio 2020 ha podido resultar coyuntural- es preocupante, ya que puede ser un adelanto de lo que puede ocurrir en los próximos años con la instalación de una gran cantidad de potencia renovable. Un ejemplo muy reciente es el resultado de la subasta de renovables que ha tenido lugar en enero de 2021 en la que el precio medio ha estado por debajo de 25 euros/MWh, cuando el nivel de impuestos y tasas a la energía nuclear se sitúa en torno a los 21 euros/MWh. La suma de impuestos y tasas que grava la generación eléctrica nuclear ha supuesto el 61% de los ingresos del mercado en 2020. Por ello, es necesaria una reducción de la presión fiscal a la que está sometida la energía nuclear.

Es necesaria una reducción de la presión fiscal a la que está sometida la energía nuclear

Datos de la energía nuclear en 2020

La energía nuclear ha sido en 2020 -y por décimo año consecutivo- la tecnología que mayor producción neta (55.762 GWh) ha aportado en el sistema eléctrico español, con el 22,18% del total. Esto se consigue con una potencia neta instalada de 7.117 MW -el 6,49% del total del sistema-.

La nuclear ha sido, igualmente, la tecnología que más horas ha operado durante el pasado año: de media el 90% del total de las horas del año. También, la energía nuclear ha sido la que más emisiones contaminantes ha evitado a la atmósfera; cerca de 20 millones de toneladas de CO2. Concretamente, la producción eléctrica nuclear ha supuesto el 33% de la electricidad sin emisiones contaminantes durante el pasado año.

En 2020 la energía nuclear ha liderado la producción eléctrica y ha sido también la que más emisiones contaminantes ha evitado

En conclusión, para Ignacio Araluce, este liderazgo a lo largo de una década y los positivos datos operativos de las centrales nucleares año tras año refuerzan “el esencial papel de la energía nuclear en la transición energética como fuente constante, estable y fiable; libre, además, de gases y partículas contaminantes. Es necesario, por tanto, una revisión de los impuestos y tasas que gravan la generación nuclear, algunos de ellos solapados, para hacer sostenible lo contemplado en el PNIEC”.