“Almaraz da empleo, riqueza, estabilidad y fija población”
María Jesús Lapeira, ingeniera y trabajadora en la central nuclear extremeña, es portavoz de ‘Mujeres por Almaraz’, colectivo ciudadano integrado por 2.000 mujeres de la comarca del Campo Arañuelo (Cáceres), cuyo objetivo es defender la continuidad de la central y evitar su cierre. En esta entrevista con Foro Nuclear, afirma que detrás de la defensa de Almaraz hay miles de familias que quieren seguir viviendo, trabajando y construyendo su futuro en la comarca.
¿Cómo nació ‘Mujeres por Almaraz’ y qué les motivó a organizarse como colectivo e implicarse en esta causa?
‘Mujeres por Almaraz’ nació dentro de la Plataforma “Sí a Almaraz, sí al futuro” a raíz de una preocupación compartida por las mujeres de la zona. Cuando comenzó a plantearse el cierre de la central, entendimos que estaba en juego mucho más que una instalación energética. Hablábamos del futuro de nuestras familias, de nuestros hijos, de nuestros negocios y de nuestros pueblos.
Decidimos dar un paso al frente porque sentimos la responsabilidad de defender lo nuestro. La central se construyó en una zona pobre y despoblada sin contar con la opinión de la población. Hoy en día, gracias a Almaraz, hay miles de personas que han construido aquí su proyecto de vida y queremos que se cuente con nosotras. Queremos demostrar que las mujeres somos una parte esencial del presente y del futuro de esta región.
“Almaraz es mucho más que una instalación. Hablamos del futuro de nuestras familias, hijos, negocios y de nuestros pueblos”
¿Qué perfiles profesionales y personales encontramos dentro de esta plataforma?
La plataforma es un reflejo de la sociedad de Campo Arañuelo. Formamos parte de ella trabajadoras de la central, empresarias, autónomas, agricultoras, docentes, profesionales sanitarias, empleadas del sector servicios, estudiantes, jubiladas y amas de casa.
Procedemos de ámbitos muy diferentes, pero compartimos una misma preocupación por el futuro de nuestra comarca y la convicción de que Almaraz ha sido y sigue siendo un motor de oportunidades para nuestro territorio. Somos mujeres de diferentes generaciones y trayectorias, unidas por el deseo de contribuir a que toda la zona norte de Extremadura siga teniendo futuro.
“Almaraz es un motor de oportunidades para nuestro territorio”
¿Qué oportunidades laborales ha generado la central nuclear para las mujeres de la comarca a lo largo de estos años?
La central ha permitido que muchas familias encontráramos estabilidad y pudiéramos construir aquí nuestro proyecto de vida. La central nuclear ha ampliado nuestras oportunidades laborales no solo a través del empleo directo, sino también mediante toda la actividad económica que genera a su alrededor.
Gracias a Almaraz, muchas mujeres hemos podido desarrollar nuestra vida profesional sin renunciar a vivir cerca de nuestras familias y raíces. A veces hablamos de empleo en términos muy generales, pero detrás de cada puesto de trabajo hay historias personales, oportunidades y decisiones de quedarse en esta tierra.
“Detrás de cada puesto de trabajo hay historias personales. Queremos quedarnos en esta tierra”
Desde su experiencia, ¿cómo ha transformado Almaraz la vida de la comarca?
La transformación ha sido enorme. La central ha impulsado el crecimiento económico, la creación de empleo, la mejora de infraestructuras y el desarrollo de servicios que han contribuido a mejorar la calidad de vida de los vecinos.
Almaraz ha sido una fuente de estabilidad y oportunidades durante más de 45 años. Gracias a su actividad, muchas familias han podido establecerse aquí, sacar adelante sus proyectos y ver crecer a sus hijos sin tener que marcharse en busca de oportunidades. También ha contribuido a dinamizar el comercio local, la hostelería, las pequeñas empresas y numerosos servicios que forman parte del día a día de nuestros municipios.
“La central ha impulsado el crecimiento económico, la creación de empleo, la mejora de infraestructuras y el desarrollo de servicios”
Por eso, la central no es únicamente una instalación energética. Forma parte de la historia reciente de Extremadura y ha sido uno de los pilares sobre los que se ha construido el progreso y el bienestar de nuestros pueblos. Ese es, probablemente, su legado más importante.
¿Qué significa para usted, a nivel personal y profesional, trabajar en la central?
Llegué a Almaraz en 2004 con 26 años y con una vocación pronuclear firme y decidida. Almaraz ha sido el escenario de mi vida adulta en la que me he desarrollado profesionalmente y como persona. Trabajar en la central para mí, como ingeniera, es muy satisfactorio y enriquecedor y, además, poder vivir en un entorno más rural, lejos de las masificaciones es un privilegio.
“El cierre de Almaraz supondría un golpe durísimo para la comarca”
¿Qué consecuencias tendría para Campo Arañuelo la pérdida de miles de empleos asociados a la central?
El cierre supondría un golpe durísimo para la comarca. La central da empleo y riqueza, da estabilidad y fija población. Es una fuente de empleo directo y empleo para empresas que dependen de la actividad de la central: comercios, hostelería, servicios y familias enteras cuya estabilidad está vinculada, de una u otra manera, a la central.
“Mantener la actividad de la central es también una apuesta por la cohesión territorial y por el futuro de Extremadura”
Las mujeres por Almaraz sentimos que está en juego algo más que una empresa. Está en juego la posibilidad de seguir construyendo futuro aquí, de que los jóvenes encuentren oportunidades cerca de casa y de que nuestros pueblos sigan teniendo vida. Por eso, defendemos que mantener la actividad de la central es también una apuesta por la cohesión territorial y por el futuro de Extremadura.
¿Qué mensaje les transmiten los jóvenes sobre su futuro?
Muchos jóvenes nos hablan de incertidumbre. Son chicos y chicas que han estudiado, que quieren desarrollar aquí su carrera profesional y formar una familia cerca de los suyos, pero que ven con preocupación las consecuencias que podría tener el cierre de la central.
A menudo nos dicen que no quieren verse obligados a marcharse para encontrar oportunidades. Quieren quedarse, construir su futuro aquí y contribuir al desarrollo de la comarca. Creo que esa es una aspiración muy legítima y que todos deberíamos reflexionar sobre qué supondría perder una actividad que durante décadas ha generado empleo, estabilidad y perspectivas de futuro.
“Los jóvenes quieren tener motivos para quedarse y Almaraz es uno de ellos”
Al final, cuando hablamos con los jóvenes, percibimos algo muy sencillo: quieren tener motivos para quedarse. Almaraz ha sido, durante muchos años, uno de esos motivos.
¿Podría compartir historias o testimonios que les haya marcado especialmente desde que comenzaron esta iniciativa?
Lo que más me ha marcado fue cuando nos recibió la ministra de igualdad en Madrid. Fue muy generosa al recibirnos y escucharnos. Ana Redondo, como buena castellanoleonesa, conocía el desastre económico y social que el cierre de la central de Garoña ha supuesto para la provincia de Burgos. La mayor parte del personal que trabajaba en la central se tuvo que ir. Yo misma tengo compañeros y compañeras que se tuvieron que trasladar y empezar una nueva vida en Almaraz. Tuvieron que emigrar y venir aquí para poder tener un futuro. Un futuro en el que ahora, nuevamente, está peligro.
¿Esperaban la positiva repercusión social que ha tenido el movimiento en favor de Almaraz?
Nos ha emocionado la respuesta recibida. Sabíamos que existía una preocupación compartida, pero la movilización social ha superado nuestras expectativas.
“Nos ha emocionado la respuesta social recibida. Eso demuestra que Almaraz forma parte de la identidad y de la historia reciente de nuestro territorio”
Hemos visto cómo miles de personas, asociaciones, empresas, instituciones y vecinos han decidido implicarse para defender el futuro de la comarca. Esa respuesta demuestra que Almaraz es mucho más que una instalación energética y que forma parte de la identidad y de la historia reciente de nuestro territorio.
¿Cómo se complementan sus acciones con las de la plataforma ‘Sí a Almaraz, Sí al futuro’?
Trabajamos con el mismo objetivo y nos sentimos parte de un movimiento muy amplio en el que participan vecinos, trabajadores, empresarios, asociaciones e instituciones. Nosotras aportamos la mirada de muchas mujeres que viven esta realidad desde distintos ámbitos y que querían que se escuchara también esa voz. Creemos que cuanto más plural sea el mensaje, mejor se entenderá todo lo que significa Almaraz para esta comarca, para Extremadura y para España.
¿Qué les gustaría que entendieran los responsables políticos sobre la realidad de las mujeres del Campo Arañuelo?
Queremos que se cuente con nuestra opinión, que se cuente con nosotras. Queremos que las decisiones políticas tengan en cuenta la voluntad popular y que no sean decisiones unilaterales que hagan oídos sordos a las necesidades de la población. Hoy en día, gracias a Almaraz, hay miles de personas que han construido aquí su proyecto de vida y queremos que sepan que, detrás de cada decisión, hay personas con nombres y apellidos, familias y jóvenes que quieren tener la oportunidad de quedarse.
“Queremos que las decisiones políticas tengan en cuenta la voluntad popular”
Las mujeres de Campo Arañuelo queremos seguir viviendo y trabajando en nuestra tierra. Queremos que nuestros hijos tengan oportunidades aquí y que nuestros pueblos sigan teniendo vida. Pedimos que las decisiones se adopten escuchando a quienes convivimos cada día con esta realidad y conocemos de primera mano lo que está en juego. No se puede cerrar la primera industria de Extremadura, que aporta empleo y que fija población. Y no se puede cerrar cuando está en perfecto funcionamiento y cumple con los criterios de seguridad nuclear, garantía de suministro y de precios.
¿Qué más le gustaría añadir?
Nos gustaría agradecer el apoyo recibido por parte de tantos vecinos, colectivos y entidades. La defensa de Almaraz trasciende cualquier interés particular porque está vinculada al bienestar de toda la provincia de Cáceres e incluso de España.
Seguiremos trabajando para que se escuche la voz de quienes creemos que es posible compatibilizar desarrollo económico, empleo, sostenibilidad y futuro. Almaraz ha sido una historia de progreso durante más de 45 años, y estamos convencidas de que puede seguir siéndolo durante muchos años más.





