Ana Rodrigues
Responsable de campañas de la organización ecologista WePlanet en España“Defendemos las energías renovables junto con la nuclear porque ambas son esenciales”
Ana Rodrigues se incorporó a WePlanet para impulsar y desarrollar la estrategia de la organización en España, especialmente en áreas clave como la energía nuclear y las proteínas alternativas. Abogada especializada en derecho internacional y derechos humanos, a lo largo de su trayectoria ha trabajado en diversas organizaciones internacionales en ámbitos como los derechos humanos, la protección del medio ambiente y la gobernanza internacional.
En esta entrevista con Foro Nuclear reitera que “la energía nuclear es una de las formas más seguras de generar electricidad y una herramienta esencial para hacer frente al cambio climático. Este es uno de los mayores desafíos a los que se enfrenta la humanidad y no podemos permitirnos descartar soluciones eficaces simplemente porque cuestionen creencias arraigadas desde hace décadas”.
¿Qué objetivos persigue WePlanet?
WePlanet es una red de organizaciones ciudadanas presente en Europa, África y Asia que promueve soluciones basadas en la evidencia científica para afrontar los mayores desafíos de nuestro tiempo: el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la pobreza global. Nuestra misión es proteger y restaurar la naturaleza al tiempo que mejoramos el bienestar de las personas mediante la innovación y el desarrollo de políticas públicas basadas en datos contrastables.
Creemos que la protección del medio ambiente y el desarrollo económico no son objetivos opuestos. Apostando por tecnologías como la energía nuclear, la biotecnología avanzada, la agricultura de precisión y las nuevas proteínas, podemos reducir la huella ambiental de la humanidad mientras garantizamos el acceso de todas las personas a una energía limpia, una alimentación nutritiva y mayores oportunidades. En lugar de pedir a la sociedad que consuma menos o renuncie a su bienestar, creemos que debemos aprovechar los mejores avances científicos y técnicos disponibles para lograr más tanto para las personas como para el planeta.
“Tecnologías como la energía nuclear ayudan a reducir la huella ambiental de la humanidad”
En el ámbito energético, uno de nuestros principales objetivos es acelerar el abandono de los combustibles fósiles garantizando al mismo tiempo la seguridad energética y una electricidad asequible. Defendemos las energías renovables junto con la nuclear porque ambas son esenciales para construir un sistema eléctrico fiable y con bajas emisiones de carbono. Las centrales nucleares existentes proporcionan grandes cantidades de electricidad limpia con emisiones muy reducidas a lo largo de todo su ciclo de vida. Prolongar su funcionamiento es una de las formas más rápidas y rentables de reducir las emisiones manteniendo un suministro eléctrico estable.
“La continuidad de las centrales nucleares es una de las formas más rápidas y rentables de reducir emisiones”
¿En qué se diferencia su enfoque del ecologismo más tradicional?
WePlanet representa una visión del ecologismo orientada al futuro, que entiende que el progreso humano y la protección del medio ambiente se refuerzan mutuamente. Creemos que es posible restaurar la naturaleza al mismo tiempo que mejoramos la vida de las personas mediante la ciencia, la innovación y la tecnología.
Esto significa impulsar las nuevas proteínas para reducir la presión sobre las tierras de cultivo, disminuir las emisiones de la ganadería, crear más espacio para la restauración de los ecosistemas y la renaturalización, y acelerar el despliegue de energías limpias, incluidas tanto las renovables como la nuclear.
“Es posible restaurar la naturaleza al mismo tiempo que mejoramos la vida de las personas mediante la ciencia, la innovación y la tecnología”
También creemos que el desarrollo sostenible debe beneficiar a todo el mundo y facilitar el acceso a una energía moderna, seguridad alimentaria y oportunidades económicas, especialmente en el sur global.
Nuestro enfoque se basa en el ecomodernismo, que reconoce que la innovación tecnológica ha permitido a la humanidad reducir continuamente su impacto medioambiental al tiempo que mejora el nivel de vida. En lugar de evaluar las soluciones desde una perspectiva ideológica, apoyamos aquellas que están respaldadas por una sólida evidencia científica. Esto significa apoyar la energía nuclear junto con las energías renovables, la mejora de cultivos junto con la conservación de la naturaleza y la carne cultivada junto con prácticas agrícolas más sostenibles.
“Desde WePlanet respaldamos soluciones con una sólida evidencia científica”
¿Desde hace cuánto tiempo está presente la organización en España y cuáles son las principales metas aquí?
WePlanet está presente en España desde 2025, aunque muchos de nuestros miembros ya participaban activamente en los debates europeos sobre política energética y medioambiental.
Creemos que la decisión de cerrar los reactores nucleares españoles es un error y que nuestro principal objetivo en España es revertirlo. Sin la energía nuclear España tendrá que recurrir con mayor frecuencia al gas natural cuando la producción eólica y solar no sea suficiente, lo que supondrá mayores emisiones, una mayor volatilidad de los precios de la electricidad y un camino más lento hacia el cumplimiento de sus objetivos climáticos.
¿Qué ha cambiado para que surjan voces ecologistas como las de WePlanet en defensa de la energía nuclear?
La crisis climática ha cambiado profundamente el debate energético. A medida que los países avanzan hacia la neutralidad climática, ha quedado cada vez más claro que la descarbonización de los sistemas eléctricos requiere no solo energías renovables, sino también fuentes de energía fiables y bajas en carbono que puedan generar electricidad independientemente de las condiciones meteorológicas.
Por otra parte, muchas de las ideas preconcebidas sobre la energía nuclear han sido reevaluadas. Las décadas de experiencia operativa, los importantes avances en materia de seguridad y la creciente preocupación por la seguridad energética han llevado a muchos ecologistas a replantearse posiciones anteriores.
“Organismos internacionales reconocen que la energía nuclear desempeña un papel importante para lograr una descarbonización profunda”
Organismos internacionales como la Agencia Internacional de la Energía (AIE) y el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) reconocen de forma sistemática que la energía nuclear puede desempeñar un papel importante para lograr una descarbonización profunda. Cada vez hay más voces dentro del movimiento ecologista que reconocen que excluir una de las mayores fuentes de electricidad limpia del mundo hace que los objetivos climáticos sean más difíciles y costosos de alcanzar.
Además, la energía nuclear cuenta con uno de los mejores historiales de seguridad de todas las grandes fuentes de energía. Según los datos recopilados por Our World in Data, la energía nuclear provoca alrededor de 0,03 muertes por teravatio-hora de electricidad generada, aproximadamente un 99,8 % menos que el carbón y un 97,6 % menos que el gas. Estas cifras ya incluyen las muertes atribuidas a los accidentes de Chernóbil y Fukushima. En comparación, el carbón causa aproximadamente 25 muertes por teravatio-hora y el petróleo alrededor de 18, principalmente debido a la contaminación atmosférica.
Décadas de experiencia operativa, mejora continua y regulación estricta han convertido a la energía nuclear en una de las opciones más seguras jamás desarrolladas para producir grandes cantidades de electricidad limpia.
“Décadas de experiencia operativa, la mejora continua y la regulación estricta han convertido a la energía nuclear en una de las opciones más seguras”
¿Encuentran resistencia o críticas entre otros grupos ecologistas u otros colectivos?
La energía nuclear ha sido una de las cuestiones más divisivas dentro del movimiento ecologista durante décadas, por lo que sí encontramos críticas por parte de algunas organizaciones. Sin embargo, no vemos el desacuerdo como algo que deba evitarse. Creemos que debe ser una oportunidad para mantener un debate abierto y con base empírica.
Un ejemplo es nuestra campaña Dear Greenpeace. Cuando Greenpeace impugnó la decisión de la Unión Europea de reconocer la energía nuclear como una inversión sostenible dentro de la taxonomía verde de la UE, nos opusimos públicamente a esa iniciativa porque consideramos que iba en contra de la evidencia científica y de los objetivos climáticos de Europa. Nuestro mensaje era sencillo: si el IPCC, la Agencia Internacional de la Energía y muchos de los principales científicos del clima del mundo reconocen que la energía nuclear tiene un papel importante que desempeñar para alcanzar las emisiones netas cero, las organizaciones ecologistas deberían estar dispuestas a considerar esa evidencia en lugar de descartarla.
En WePlanet siempre estamos dispuestos a dialogar con quienes discrepan de nuestra posición. No esperamos que todo el mundo llegue a las mismas conclusiones, pero creemos que el debate debe comenzar con los mejores datos disponibles y no con posiciones ideológicas. El cambio climático es un reto demasiado urgente como para rechazar soluciones eficaces simplemente porque cuestionan creencias arraigadas desde hace mucho tiempo.
También creemos que esta conversación debe incorporar una perspectiva de justicia social. La transición energética no solo debe reducir las emisiones, sino también garantizar un suministro eléctrico fiable y asequible. Mantener en funcionamiento las centrales nucleares existentes que cumplen los requisitos de seguridad contribuye a reforzar la seguridad energética, proteger el empleo y reducir la presión sobre los precios de la electricidad.
¿Cree que está cambiando el posicionamiento ecologista a nivel internacional respecto a esta tecnología? ¿Por qué?
Sí, creo que en la última década se ha producido un cambio profundo. El cambio climático ha transformado por completo el debate. A medida que la urgencia de la descarbonización se ha hecho más evidente, muchos ecologistas han empezado a plantearse una pregunta distinta: no “¿Qué tecnologías nos gustan?”, sino “¿Qué tecnologías nos ayudan realmente a reducir las emisiones lo más rápido posible?”
Ese cambio de perspectiva ha llevado a muchas personas a reconsiderar la energía nuclear. Hoy, organizaciones como el IPCC y la AIE reconocen que la energía nuclear puede desempeñar un papel importante para lograr una descarbonización profunda. Gobiernos que antes tenían previsto abandonar la energía nuclear están prorrogando la vida útil de sus reactores o invirtiendo en nuevos proyectos porque reconocen el valor de una fuente de electricidad firme y baja en carbono para garantizar la seguridad energética y alcanzar los objetivos climáticos.
“El cambio climático es un reto demasiado urgente como para rechazar soluciones eficaces como la nuclear”
También hemos visto surgir una nueva generación de ecologistas. Los jóvenes defensores del clima suelen estar menos ligados a los debates ideológicos de décadas anteriores y más interesados en soluciones respaldadas por la evidencia. Entienden que el verdadero problema no es la energía nuclear, sino los combustibles fósiles.
“Jóvenes defensores del clima entiende que la energía nuclear no es el problema, sino los combustibles fósiles”
El propio movimiento ecologista también se está volviendo más diverso. Aunque algunas organizaciones siguen oponiéndose a la energía nuclear, cada vez hay más científicos, conservacionistas y defensores del clima que apoyan un enfoque más pragmático que combine las energías renovables, la energía nuclear, el almacenamiento de energía y otras tecnologías limpias. En WePlanet nos enorgullece formar parte de esa evolución. Creemos que el ecologismo nunca debería quedar ligado a una ideología; debe evolucionar al mismo ritmo que evoluciona el conocimiento científico.
WePlanet ha pedido recientemente revisar el calendario de cierre nuclear en España. ¿Qué fundamentos técnicos respaldan esta solicitud?
Nuestra petición de revisar el calendario de cierre de las centrales nucleares en España se basa en la evidencia procedente de la ciencia climática, el análisis de los sistemas energéticos y la economía. El argumento central es sencillo: cerrar las centrales nucleares existentes antes de disponer de alternativas equivalentes, limpias y fiables haría que la descarbonización fuera más difícil, más costosa y menos segura.
“Sin nuclear la descarbonización será más difícil, más costosa y menos segura”
Actualmente, el parque nuclear español genera alrededor del 20 % de la electricidad del país y casi un tercio de toda su electricidad baja en carbono. Estas centrales producen electricidad con emisiones muy reducidas de gases de efecto invernadero a lo largo de todo su ciclo de vida, al tiempo que aportan una generación firme y gestionable que complementa a fuentes renovables. A medida que aumenta la demanda de electricidad debido a la electrificación del transporte, la industria y la calefacción, mantener la capacidad nuclear existente contribuye a garantizar la fiabilidad del sistema al tiempo que reduce la dependencia de los combustibles fósiles.
La Agencia Internacional de la Energía ha concluido en repetidas ocasiones que prolongar la vida útil de los reactores nucleares existentes es una de las formas más rentables de reducir las emisiones. Sustituir prematuramente esa capacidad de generación exigiría inversiones adicionales muy importantes en nueva generación, almacenamiento e infraestructuras de red, al tiempo que aumentaría la probabilidad de depender del gas natural en los periodos en los que la producción renovable es insuficiente.
También existe una importante dimensión económica. Estudios independientes estiman que el abandono de la energía nuclear podría aumentar el precio de la electricidad en torno a un 23 % para los hogares y un 35 % para las empresas, reduciendo la competitividad industrial y aumentando la presión sobre los consumidores. Al mismo tiempo, las centrales nucleares sostienen miles de empleos altamente cualificados y constituyen un motor económico para muchas regiones.
“Las centrales nucleares sostienen miles de empleos altamente cualificados y constituyen un motor económico para muchas regiones”
Nuestro manifiesto no plantea una oposición a las energías renovables; al contrario. Defendemos firmemente la expansión de la energía eólica, la solar y el almacenamiento energético. Nuestro argumento es que el camino más rápido y más resiliente hacia las emisiones netas cero consiste en combinar las energías renovables con la energía nuclear existente. Si los reactores españoles continúan cumpliendo todos los requisitos de seguridad establecidos por el regulador nuclear, prolongar su funcionamiento es una decisión pragmática, basada en la evidencia, que beneficia al clima, a la economía y a la seguridad energética.
Insisten en la importancia de un debate basado en la evidencia científica. ¿Cree que en España ese enfoque está suficientemente presente en la toma de decisiones energéticas o lo considera polarizado?
España cuenta con excelentes científicos, ingenieros e instituciones técnicas, por lo que tenemos más que suficientes competencias especializadas. El reto no es la falta de conocimiento, sino conseguir que ocupe un lugar central en el debate público y en la toma de decisiones.
La energía nuclear es una tecnología sobre la que se han acumulado muchas ideas preconcebidas a lo largo de las últimas décadas. Acontecimientos como Chernóbil y Fukushima, junto con los movimientos antinucleares de los años setenta y ochenta, han influido profundamente en la percepción pública. Como consecuencia, muchas personas tienen opiniones muy firmes sobre la energía nuclear antes incluso de haber tenido la oportunidad de examinar los datos.
Como cualquier otra tecnología, la energía nuclear debe evaluarse a partir de la mejor evidencia científica disponible, y no de impresiones formadas hace décadas. La ciencia evoluciona, las tecnologías mejoran y nuestra comprensión también debe evolucionar con ellas. Así es como las sociedades toman mejores decisiones.
Me gustaría que en España hubiera más espacios de debate centrados menos en las etiquetas ideológicas y más en la evidencia científica. La política energética implica decisiones complejas, en las que hay que equilibrar factores como la asequibilidad, la fiabilidad del suministro, la reducción de emisiones y el impacto medioambiental. Esas decisiones merecen un análisis riguroso, no posiciones preconcebidas.
“Me gustaría que en España hubiera más espacios de debate centrados menos en las etiquetas ideológicas y más en la evidencia científica”
En WePlanet, uno de nuestros objetivos es precisamente contribuir a esa conversación aportando estudios científicos, análisis de expertos y evidencia al debate público.
Usted es abogada especializada en derecho internacional y derechos humanos. ¿Cómo influye esa formación en su manera de abordar el debate energético y climático?
Mi formación en derecho internacional ha marcado profundamente mi manera de entender las políticas públicas. Los juristas estamos formados para analizar las pruebas, no las suposiciones. En cualquier procedimiento jurídico, toda afirmación debe estar respaldada por hechos, y aplico ese mismo enfoque cuando analizo las cuestiones relacionadas con la energía y el clima.
Cuando estudié la evidencia sobre la energía nuclear, desde sus niveles de seguridad hasta sus emisiones a lo largo del ciclo de vida y su papel en la descarbonización, llegué siempre a la misma conclusión: la energía nuclear es una de las formas más seguras de generar electricidad y una herramienta esencial para hacer frente al cambio climático.
Mi experiencia en el ámbito de los derechos humanos también ha influido en mi forma de entender la transición energética. Las políticas climáticas, en última instancia, tratan de las personas. El acceso a una electricidad asequible y fiable es la base de derechos fundamentales como la salud, la educación, las oportunidades económicas y la dignidad humana. La transición energética no puede convertirse en un lujo al alcance únicamente de las personas o los países más ricos.
Si disponemos de tecnologías capaces de proporcionar una electricidad limpia, fiable y asequible, debemos utilizarlas para que todas las personas puedan disfrutar de los beneficios que ofrece el acceso a la energía, y no solo quienes tienen mayores ingresos.
¿Qué más le gustaría añadir?
El cambio climático es uno de los mayores desafíos a los que se ha enfrentado la humanidad y no podemos permitirnos descartar soluciones eficaces simplemente porque cuestionen creencias arraigadas desde hace décadas.
El ecologismo siempre ha evolucionado a medida que avanzaba el conocimiento científico, y creemos que hoy debe ocurrir lo mismo. La energía nuclear no es una solución única pero, junto con las energías renovables, redes eléctricas modernas, el almacenamiento de energía y otras tecnologías limpias, constituye una parte esencial de un camino realista hacia un futuro con emisiones netas cero.
También me gustaría agradecer a Foro Nuclear por ofrecer este espacio para hablar sobre un tema tan importante para el futuro energético y climático de España. Desde WePlanet seguiremos trabajando para impulsar un debate abierto, respetuoso y basado en la ciencia, convencidos de que la mejor manera de afrontar el cambio climático es mantenernos abiertos a todas las soluciones que puedan contribuir a construir un futuro más limpio, más seguro y próspero. Esperamos seguir colaborando con todas las organizaciones y personas que compartan ese objetivo común.





