Energía nuclear, protagonista necesaria en la lucha contra el cambio climático
A fondo

Energía nuclear, protagonista necesaria en la lucha contra el cambio climático

La energía nuclear es la segunda fuente de generación de electricidad -con el 10% del total- baja en carbono en el mundo, tras la hidráulica (16%), y la primera a nivel europeo con el 50%. En España evita cada año la emisión a la atmósfera de varias decenas de millones de toneladas de CO2, siendo la primera fuente sin emisiones y representando en los últimos años entre el 35% y el 40% de la electricidad limpia generada.

En España la energía nuclear es la fuente de generación de electricidad que más emisiones contaminantes evita

Dada la urgencia climática en la que nos encontramos, hay que contar con todas las fuentes bajas en carbono disponibles. Al igual que ya ocurre en otros muchos países del mundo, los análisis señalan que el sistema eléctrico español necesita de la continuidad de la operación del parque nuclear para cumplir con los objetivos medioambientales y para mantener la energía eléctrica de respaldo necesaria que garantice un suministro continuo, libre de emisiones y a un coste razonable.

Son diversos los organismos internacionales que señalan el relevante papel de la energía nuclear en sus informes y resoluciones, como el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC), la Agencia Internacional de la Energía, el Parlamento Europeo y la Comisión Europea.

Diversos organismos internacionales destacan el relevante papel de la energía nuclear ante la emergencia climática

COP25

Entre el 2 y el 15 de diciembre de 2019 se celebró en Madrid –bajo el lema “Tiempo de actuar”- la 25 Conferencia de las Partes (COP25) de Naciones Unidas, con una llamada urgente a actuar y al incremento de la ambición. A pesar de que se alcanzaron escasos acuerdos relevantes, sirvió para reafirmar el importante papel que el sector privado empresarial ha de jugar en la reducción de las emisiones para avanzar en la mitigación del cambio climático, asumiendo el reto de la neutralidad de emisiones en su actividad.

Durante la celebración de esta Cumbre, el sector puso de relieve la importante contribución de la energía nuclear para mitigar la emergencia climática, al tratarse de una fuente masiva de producción de electricidad libre de emisiones de CO2. Entre los eventos desarrollados destaca la mesa redonda “Nuclear For Climate – No Time to Lose – Why the World Needs All Low Carbon Energy Sources to Achieve its Climate Goals”, en la que intervinieron diversos expertos internacionales del sector nuclear entre los que se encontraba Ignacio Araluce, presidente de Foro Nuclear. Todos ellos coincidieron en que, ante la grave crisis climática a la que nos enfrentamos, es necesario contar con todas las fuentes bajas en carbono disponibles para alcanzar los objetivos climáticos.

Energía nuclear, protagonista necesaria en la lucha contra el cambio climático
Evento energía nuclear en COP25 con la intervención del presidente de Foro Nuclear

Se necesitan todas las fuentes bajas en carbono para alcanzar los objetivos climáticos

Inicios de la lucha contra el cambio climático

El primer paso de la comunidad internacional para hacer frente a esta amenaza global fue la Convención Marco sobre Cambio Climático de Naciones Unidas (UNFCCC), adoptada en la Cumbre de la Tierra de Río de Janeiro de 1992.

En la tercera Conferencia de las Partes de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP3, 1997) se aprobó el Protocolo de Kioto.

Finalizado su periodo de cumplimiento, la comunidad internacional alcanzó -en la 21 Conferencia de las Partes (COP21, diciembre de 2015)- el Acuerdo de París para reforzar la respuesta mundial frente a la amenaza del cambio climático. Se acordó “mantener el aumento de la temperatura media mundial a final de siglo muy por debajo de 2 ºC con respecto a los niveles preindustriales, haciendo esfuerzos para limitar a 1,5 ºC el calentamiento”.

Para alcanzar estos objetivos climáticos y cumplir los acuerdos internacionales a los que se ha comprometido nuestro país de reducción de emisiones contaminantes, es clave la continuidad de la producción eléctrica de origen nuclear en nuestro sistema eléctrico, representando además un pilar imprescindible en la garantía de suministro para todos los consumidores y en la transición energética que debe ponerse en marcha -con un enfoque neutro desde el punto de vista tecnológico- en nuestro país.