Almaraz II acomete las 13.500 actividades programadas durante su parada de recarga de combustible
26 de abril, 2021

Almaraz II acomete las 13.500 actividades programadas durante su parada de recarga de combustible

La unidad II de la central nuclear de Almaraz, en la provincia de Cáceres, ha vuelto a conectarse a la red eléctrica tras dar por finalizada su 26ª recarga de combustible, en la que más de 1.100 profesionales de 70 empresas de servicios, en su mayoría procedentes de Extremadura, se han sumado a la plantilla habitual para acometer más de 13.500 actividades.

Tal y como informa Centrales Nucleares Almaraz-Trillo (CNAT), desde el inicio de la pandemia y durante esta parada de recarga se han reforzado las medidas de prevención frente a la COVID-19, llevándose a cabo más de 5.300 test de antígenos entre otras medidas como la organización de los trabajos en turnos, la limitación de aforos en zonas comunes, control de temperatura en los accesos, suministro de material de protección a los trabajadores, desinfección continúa de las instalaciones o el refuerzo del aislamiento de la sala de control.

1.100 trabajadores adicionales a la plantilla habitual han trabajado en la parada de recarga de Almaraz II

Estas medidas, adicionales a las establecidas por las autoridades sanitarias y las Administraciones Públicas y en línea con las implantadas por otras centrales nucleares europeas, explican desde la central, buscan proteger la salud de las personas que trabajan en sus instalaciones y la de sus entornos familiares, minimizando posibles contagios y garantizando en todo momento la operación segura y fiable de las centrales de Almaraz y de Trillo.

Cabe destacar que en este período de tiempo, la unidad I de la central extremeña ha continuado operando con normalidad y a plena carga de manera ininterrumpida, contribuyendo así a garantizar un bien esencial como es el suministro eléctrico del país. En 2020, Almaraz generó más del 6 % del total de la electricidad consumida en España con una producción bruta generada entre las dos unidades de 15.890 GWh y una producción neta de 15.279 GWh.

La unidad dos de la central nuclear de Almaraz ha vuelto a conectarse a la red tras su 26ª recarga de combustible, contribuyendo a garantizar el suministro eléctrico

Almaraz II acomete las 13.500 actividades programadas durante su parada de recarga de combustible

Los más de 1.100 profesionales contratados por CNAT para esta recarga, se unieron el pasado 13 de marzo a la plantilla habitual de la instalación y han llevado a cabo, además de la renovación de los elementos combustibles, todas las tareas planificadas y necesarias para asegurar el correcto funcionamiento de la planta durante los próximos 18 meses del nuevo ciclo de operación. Asimismo, se han implantado 23 modificaciones de diseño, entre ellas las ligadas a requisitos y compromisos con el organismo regulador, el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN).

Datos de la recarga de Almaraz II

1.100  profesionales adicionales a la plantilla habitual 1.100

profesionales adicionales a la plantilla habitual

70  empresas colaboradoras de servicios 70

empresas colaboradoras de servicios

13.500  actividades programadas 13.500

actividades programadas

23 modificaciones de diseño 23

modificaciones de diseño

Sobre la central nuclear de Almaraz

La instalación extremeña genera más de 800 empleos directos en su área de influencia. Esta cifra se eleva a 2.900 teniendo en cuenta los empleos indirectos e inducidos. Los periodos de recarga suponen un importante estímulo para el empleo de la región ya que se efectúa la contratación de más de 1.100 trabajadores de empresas especializadas, en su mayoría procedentes de Extremadura.

La contribución económica de la central, tanto a su entorno como a la Comunidad Autónoma, alcanza los 45 millones de euros anuales. La central nuclear de Almaraz es una instalación de referencia mundial, puntera tecnológicamente, segura y fiable. En los últimos 10 años se han invertido más 600 millones de euros en la mejora de la seguridad, aumento de potencia, actualización y modernización, gracias a lo cual, destacan los responsables de la planta cacereña, es aún más segura y tecnológicamente más avanzada que cuando inició su operación.