El Parlamento de Bélgica vota a favor de anular sus planes de abandonar la energía nuclear
En 2003 se estableció por ley en Bélgica un calendario de cierre para las centrales nucleares y se prohibió la construcción de nuevas instalaciones. En aquel momento, había siete centrales nucleares en funcionamiento. Actualmente, quedan cuatro.
Este pasado 15 de mayo, el Parlamento belga votó a favor de eliminar esta ley, una decisión que se celebra como un paso decisivo para el futuro económico, medioambiental y estratégico del país.
El ministro de Energía belga Mathieu Bihet ha declarado que "el Parlamento federal acaba de pasar página tras dos décadas de bloqueos y dudas, lo que allana el camino hacia un modelo energético realista y resiliente. Esto no es solo una reforma energética; es un paso decisivo para el futuro económico, ambiental y estratégico de nuestro país", ha añadido.
La decisión de eliminar la ley de cierre nuclear se celebra como un paso decisivo para el futuro económico, medioambiental y estratégico del país
Nucleair Forum, el foro nuclear belga, ha celebrado la nueva legislación afirmando que Bélgica está enviando una señal al mundo de que vuelve a abordar la política energética y el reto climático desde un punto de vista racional, dejando de excluir la energía nuclear por motivos ideológicos.
Serge Dauby, director general de Nucleair Forum, ha indicado que “este es solo un primer paso, aunque necesario, del renacimiento nuclear. Para llevarlo a cabo con éxito, necesitamos con urgencia reunir a todas las partes interesadas en un grupo de trabajo. Ya hemos perdido demasiado tiempo durante la última legislatura”. Dauby ha añadido que Bélgica necesita "una estrategia energética a largo plazo que sea realista y basada en datos objetivos".
En su opinión, la industria y ciudadanía "merecen un enfoque serio, alejado de dogmas ideológicos" y ha añadido que el sector nuclear belga "se pone a disposición del ministro de Energía para ayudarle a alcanzar los objetivos de transición energética y seguridad de suministro del país".
Para que el renacimiento nuclear tenga éxito, Bélgica necesita una estrategia energética a largo plazo realista y basada en datos objetivos, indican en Nucleair Forum
En 2022, ante la incertidumbre de la seguridad del suministro en el contexto de la crisis energética y la invasión de Ucrania por parte de Rusia, el gobierno federal belga decidió mantener en funcionamiento durante diez años más sus dos centrales nucleares más recientes: Doel 4 y Tihange 3, mediante un acuerdo con la empresa propietaria Engie.
Doel 4 y Tihange 3 recibieron una extensión de 10 años de su vida operativa en respuesta a la crisis energética y la guerra entre Rusia y Ucrania
Anteriormente, el gobierno belga había anunciado planes para garantizar el suministro energético mediante la energía nuclear con el objetivo de alcanzar una potencia de 4 GW dentro del sistema eléctrico, como parte del esfuerzo por disponer de una potencia firma libre de carbono. Los cuatro reactores que siguen en operación en el país (Doel 2, Doel 4, Tihange 1 y Tihange 3) suman una capacidad neta de unos 3,4 GW.
Fuente: NucNet





