Los operadores de las centrales nucleares españolas piden tomar medidas para evitar el cierre de Almaraz
Los operadores de las centrales nucleares españolas han mostrado su preocupación por el posible cierre de la central nuclear de Almaraz alertando del gravísimo impacto que tendría para el suministro eléctrico nacional y para el desarrollo económico y social de Extremadura.
En una reciente visita a la central nuclear de Almaraz (Cáceres) representantes de la Federación Española de Licencias de Operación (FELO) han mostrado su apoyo a la continuidad de la instalación y han advertido de las graves consecuencias que tendría su cierre, calificando la situación como catastrófica, al eliminar la principal industria y fuente de empleo de la región a lo que se añade el riesgo de apagones y la desindustrialización a nivel nacional.
El cierre de Almaraz pondría en riesgo el suministro eléctrico nacional y afectaría negativamente a toda la industria del país, alertan los operadores nucleares españoles
Asimismo, desde FELO, que representa a 300 profesionales, han hecho un llamamiento a las diversas administraciones para revisar la elevada carga fiscal que soportan las centrales nucleares en España y que pone en riesgo su viabilidad. En 2025, Almaraz afrontará el pago de 435 millones de euros en impuestos y tasas “algunos de ellos redundantes, discriminatorios sobre otras tecnologías e inexistentes en el resto de los países con reactores nucleares”.
"Las centrales españolas soportan impuestos y tasas redundantes, discriminatorios sobre otras tecnologías e inexistentes en el resto de los países con reactores nucleares”
“Al igual que en otros países europeos, el futuro del sistema eléctrico pasa por un mix energético sostenible formado por energías renovables con nuclear como generación de base para asegurar el suministro y la estabilidad de la red, siendo ambas tecnologías garantía de precios asequibles y energías libres de emisiones”.
Los representantes de FELO recordaban que Almaraz es un referente mundial en seguridad y eficiencia, con continuas inversiones en modernización que permiten su operación durante décadas, siguiendo el ejemplo de otras centrales como North Anna, en Estados Unidos, gemela de la planta extremeña y que ya tiene licencia para operar hasta los 80 años.
Almaraz, la central nuclear que más aporta al sistema eléctrico nacional
Las dos Unidades de Almaraz son una infraestructura vital que genera el siete por ciento de la demanda eléctrica anual del país, equivalente al consumo de cuatro millones de hogares españoles. La central da empleo de manera directa, indirecta e inducida a unas 3.000 personas a las que se suman 1.200 adicionales en las paradas de recarga de combustible.
La instalación es el principal motor socioeconómico de su entorno y una de las mayores industrias de Extremadura, generando puestos de trabajo de alta cualificación y larga duración, además de tener un efecto tractor sobre otras industrias.
La central nuclear extremeña es un referente mundial y una de las mayores industrias de la región que genera 3.000 empleos y asegura el suministro eléctrico de 4 millones de hogares españoles
Situada en los más altos niveles de excelencia de la industria nuclear mundial, según la Asociación Mundial de Operadores de Centrales Nucleares (WANO), cuenta con un riguroso sistema de control basado en evaluaciones externas y auditorías.
Con una inversión anual de 50 millones de euros para la mejora, actualización y modernización de sus equipos por parte de su operadora, Centrales Nucleares Almaraz-Trillo (CNAT), la instalación está en las mejores condiciones técnicas para seguir operando con total seguridad.
Sobre FELO
La Federación Española de Asociaciones Profesionales de Personal con Licencia de Operación de Centrales Nucleares está constituida por las Asociaciones Profesionales de Técnicos con Licencia de Operación de todas y cada una de las plantas nucleares de España y representa a 300 profesionales del sector.
Las licencias, expedidas por el Consejo de Seguridad Nuclear como organismo regulador, habilitan a sus poseedores para realizar, de manera exclusiva, el control y la supervisión de la operación de todos los procesos necesarios para la explotación comercial de la energía nuclear.





