El cambio climático y la calidad del aire
Preguntas y respuestas

El cambio climático y la calidad del aire

El cambio climático y la calidad del aire son dos conceptos diferentes aunque interrelacionados, y es muy importante saber diferenciarlos para contribuir a su mejora.

El cambio climático

El cambio climático se produce por la emisión de gases de efecto invernadero (GEI), principalmente por el dióxido de carbono (CO2), pero también por otros gases como el metano (CH4) o el óxido nitroso (N2O), y provoca el aumento de la temperatura global del planeta. Se trata de un fenómeno global, ya que que las emisiones de estos gases en un lugar concreto tienen efectos sobre el conjunto del planeta. El sector energético es el causante a nivel mundial de cerca del 70% de las emisiones de GEI. Es, por tanto, el que más puede contribuir a la reducción de dichas emisiones.

El cambio climático se trata de un fenómeno global, ya que que las emisiones de estos gases en un lugar concreto tienen efectos sobre el conjunto del planeta

La calidad del aire

La calidad del aire está relacionada con la contaminación atmosférica, que es la presencia en el aire de sustancias que impliquen riesgo, daño o molestias graves para las personas o bienes de cualquier naturaleza.

La calidad del aire en general, y la de las ciudades en particular, se degrada si la concentración de determinados contaminantes atmosféricos, causados principalmente por la producción y utilización de energía (partículas, óxidos de azufre (SOx), óxidos de nitrógeno (NOx), ozono troposférico (O3) o monóxido de carbono (CO), entre otros), supera los valores límites establecidos pudiendo perjudicar la salud de los ciudadanos. Es un fenómeno local que repercute directamente sobre la salud de las personas.

En este gráfico podemos ver las principales diferencias entre ambos conceptos:

El cambio climático y la calidad del aire
Fuentes: Enerclub, "Energía y Ciudades" y elaboración propia de Foro Nuclear

Las fuentes principales de emisiones de CO2 (la extracción y la quema de combustibles fósiles) no son solo los factores principales del cambio climático, sino también fuentes importantes de contaminantes del aire

Interrelación

La polución del aire y el cambio climático están bastante relacionados entre sí. Las fuentes principales de emisiones de CO2 (la extracción y la quema de combustibles fósiles) no son solo los factores principales del cambio climático, sino también fuentes importantes de contaminantes del aire. Además, muchos contaminantes del aire que son nocivos para la salud humana y los ecosistemas contribuyen al cambio climático al afectar la cantidad de luz del sol que es reflejada o absorbida por la atmósfera, donde algunos contaminantes producen calentamiento y otros enfriamiento de la Tierra.

Estos contaminantes, conocidos como “Contaminantes climáticos de vida corta” (CCVC) incluyen el metano, carbón negro, ozono y aerosoles de sulfato. Tienen un impacto muy significativo sobre el clima; en particular, el carbón negro y el metano están entre los principales contribuyentes al cambio climático después del CO2.

Este gráfico muestra la composición e impacto para la salud de los Contaminantes climáticos de vida corta:

El cambio climático y la calidad del aire
Emisiones de contaminantes climáticos de vida corta (Imagen: Agencia Europea de Medio Ambiente)

Medidas de prevención en España

A nivel nacional está en marcha el Plan Nacional de Calidad del Aire 2017-2019, también conocido como Plan Aire II, que establece el marco de actuaciones para la mejora de la calidad del aire en España y da continuidad al Plan Aire I (2013-2016), recogiendo un total de 52 medidas.

En Madrid y Barcelona, las dos ciudades con más polución de España, ya se han lanzado iniciativas para mejorar la calidad del aire y ayudar a mitigar el cambio climático. En Madrid está en marcha el Plan A de Calidad del Aire y Cambio Climático, que recoge 30 medidas enfocadas a conseguir una ciudad sostenible que garantice la salud de sus ciudadanos frente al reto de la contaminación atmosférica, reduciendo las emisiones de gases de efecto invernadero. Entre estas medidas destaca la creación de un Área Central de Cero Emisiones que comprende los barrios más céntricos de la ciudad, y la ampliación de flotas de medios de transporte sostenibles de bajas emisiones con una renovación total del parque móvil.

En cuanto a Barcelona, está en marcha el Plan de la Energía, Cambio Climático y Calidad del Aire de Barcelona 2011-2020 (PECQ), una transición hacia un modelo energético más sostenible que hace un uso más inteligente de los recursos de todas las actividades y servicios de la ciudad. Esto pasa por generar un cambio de mentalidad, necesario para hacerlo posible.